OpenAI publicó un manuscrito de 166 páginas y su respectivo código afirmando haber resuelto uno de los Problemas del Milenio con un nuevo modelo de inteligencia artificial.
OpenAI presentó el 8 de septiembre de 2026 una prueba matemática que, según la empresa, resuelve el problema de existencia y regularidad de Navier Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio.
El resultado sostiene que las ecuaciones tridimensionales para un fluido incompresible pueden desarrollar una singularidad en un tiempo finito, incluso cuando el movimiento comienza de forma regular. La construcción utiliza una fuerza externa suave y mantiene acotada la energía cinética mientras la velocidad aumenta sin límite.
Una prueba acompañada por código verificable
OpenAI difundió un manuscrito de 166 páginas y publicó en GitHub la formalización de los resultados en Lean, un asistente de pruebas que permite comprobar mecánicamente cada paso expresado en el sistema.
La empresa atribuye el hallazgo a un sistema interno más capaz que GPT-6 Astra. De acuerdo con su relato, alrededor de 10.000 agentes trabajaron de forma concurrente y alcanzaron la solución después de 88 horas. La formalización y comprobación con GPT-6 Astra requirió otras 17 horas.
El manuscrito afirma demostrar las alternativas C y D de la formulación oficial del problema. En ambos casos se construyen datos iniciales y una fuerza suave para los que no existe una solución global que conserve las propiedades exigidas.
El problema continúa oficialmente abierto
La publicación de una prueba y su aceptación matemática son etapas diferentes. Al 9 de septiembre de 2026, el Instituto Clay de Matemáticas continúa clasificando el problema de Navier Stokes como no resuelto.
Las reglas del premio establecen que una solución debe aparecer en una publicación reconocida, permanecer publicada durante al menos dos años y obtener aceptación general dentro de la comunidad matemática antes de que el instituto pueda considerarla. Por ello, el anuncio debe describirse como una afirmación de OpenAI y no como el cierre definitivo del problema.
Una disputa sobre prioridad y uso de datos
El anuncio coincidió con trabajos relacionados de Tristan Buckmaster, profesor de la Universidad de Nueva York, y Levent Alpöge. En una declaración pública, Buckmaster explicó que ambos emplearon modelos de lenguaje en investigaciones sobre singularidades en otras ecuaciones de fluidos y expresó inquietud porque OpenAI inició su esfuerzo después de conocer rumores sobre esos avances.
Buckmaster también señaló que borradores de su investigación habían pasado por Codex, pero precisó que no sabe si esos datos fueron utilizados y que no formula una acusación. OpenAI asegura que su equipo no accedió a datos específicos de usuarios para resolver el problema, aunque admite que no puede descartar que información desidentificada derivada del uso de sus productos haya contribuido anteriormente a mejorar sus modelos.
El avance queda así sujeto a dos revisiones. La comunidad deberá comprobar que la prueba y su formalización corresponden exactamente al problema planteado por el Instituto Clay, mientras el proceso seguido por OpenAI será examinado por sus implicaciones para la atribución y el uso de herramientas comerciales en la investigación científica.
Fuentes
- OpenAI, anuncio sobre el problema de Navier Stokes
- OpenAI, manuscrito Finite Time Blowup for Navier Stokes
- OpenAI, formalización en Lean publicada en GitHub
- Clay Mathematics Institute, problema de Navier Stokes
- Clay Mathematics Institute, reglas de los Problemas del Milenio
- Tristan Buckmaster, declaración sobre los trabajos concurrentes
Ilustración: captura del sitio de OpenAI, modificada por IA
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