El fin silencioso del piloto abrió una disputa entre dos ministros del mismo partido y deja sin lecciones públicas un ensayo presentado como primer paso hacia la independencia de las grandes tecnológicas.
El Ministerio de Digitalización de Dinamarca dio por terminado, sin anuncio ni evaluación formal, el piloto con el que 38 funcionarios de su departamento reemplazaron Word, Excel y PowerPoint por Collabora, una suite ofimática de código abierto basada en LibreOffice. Lo reveló el 19 de octubre la periodista Louise Olifent en Ingeniøren, y al día siguiente lo recogió Computerworld Dinamarca. La noticia se difundió fuera del país a partir del 26 de octubre, con la cobertura de Tom’s Hardware.
Según una nota de Ritzau publicada por Kristeligt Dagblad, Ingeniøren sitúa el término del ensayo en la primavera de 2026, cuando se convocaron las elecciones generales. Un portavoz del ministerio indicó a comienzos de octubre que no hay planes de retomarlo.
Un ensayo con objetivo político
El piloto partió a mediados de 2025 por iniciativa de la entonces ministra de Digitalización, Caroline Stage (del partido Moderaterne), quien lo presentó como un primer paso para reducir la dependencia de Dinamarca respecto de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses. El software fue entregado por la empresa danesa cBrain e integrado en F2, la plataforma de gestión de expedientes, documentos y archivo que usan los ministerios daneses.
Los problemas aparecieron pronto. En diciembre de 2025, Ingeniøren informó que los funcionarios estaban frustrados con la alternativa a Word, aunque el ministerio mantenía entonces su intención de seguir adelante. De acuerdo con la cobertura posterior, las quejas se referían a estilos y formato de párrafos, páginas en blanco que aparecían en los documentos y el control de cambios, una función central en el trabajo administrativo con borradores.
Dos ministros, dos versiones
El cierre derivó en una disputa política. La actual ministra de Investigación, Educación y Digitalización, Christina Egelund, también de Moderaterne, sostuvo en el programa P1 Morgen que el piloto se detuvo bajo el gobierno anterior, que Stage optó por no continuarlo y que el software no habría sido bien recibido por los funcionarios. Consultada sobre cómo pretende el gobierno reducir la dependencia de la tecnología estadounidense tras abandonar su propio ensayo, Egelund afirmó que no ha renunciado a ese objetivo y que un piloto no zanja el asunto.
Stage rechazó esa versión en LinkedIn: indicó que no desechó ningún proyecto, que por el contrario lo extendió, y que nada se descartó con su aprobación, según la misma nota de Ritzau.
La versión de Collabora
Collabora Productivity publicó el 28 de octubre una declaración en la que atribuye la interrupción a la reestructuración del gobierno danés en junio de 2026, cuando el Ministerio de Digitalización dejó de existir como cartera independiente. La empresa sostiene que la primera fase, la integración técnica con F2, se completó con éxito, y que los problemas de funcionalidad y compatibilidad reportados en la segunda fase fueron investigados y en buena parte resueltos con recursos propios. Según su relato, el ensayo quedó en pausa antes de concluir la evaluación, por lo que no debería leerse como un veredicto técnico negativo.
La compañía dijo además al bloguero alemán Günter Born que las pruebas continúan en otras autoridades públicas danesas, junto a cBrain y F2. No identificó cuáles. Se trata de la posición de una de las partes interesadas y no hay confirmación independiente de esos ensayos ni de la resolución de los problemas reportados.
Las fechas tampoco coinciden: Ingeniøren ubica el fin en la primavera, en torno a la convocatoria electoral, mientras Collabora lo vincula a la reestructuración de junio. Las fuentes consultadas no precisan una fecha exacta.
Lecciones que no se compartieron
Mikkel Flyverbom, profesor de la Copenhagen Business School, estimó que probar alternativas mediante un piloto es una buena idea, pero lamentó que el proyecto no haya sido evaluado adecuadamente y planteó que el ministerio debería compartir lo aprendido con el resto del sector público, según citas recogidas por la prensa danesa y reproducidas por Tom’s Hardware.
El caso contrasta con otros procesos europeos en curso. Cybernews recuerda que el estado alemán de Schleswig-Holstein avanzó en una migración casi completa a openDesk en sus escritorios administrativos y reporta ahorros de 15 millones de euros anuales en licencias, que las Fuerzas Armadas de Austria trasladaron 16.000 puestos de trabajo a LibreOffice en 2025 y que Suiza anunció este año un piloto para migrar 3.000 estaciones desde Microsoft 365. Son cifras informadas por esas administraciones.
La diferencia de escala es visible: el ensayo danés involucró a menos de 40 personas y, aun así, terminó sin un informe público que permita distinguir entre fallas del software, problemas de integración con los flujos de trabajo existentes o decisiones políticas.
Fuentes
- Ingeniøren: Minister tog »første skridt« mod Microsoft-uafhængighed: Nu er projektet i al stilhed skrottet (19 de octubre de 2026)
- Computerworld Dinamarca: Digitaliseringsministeriet har i al stilhed droppet stort anlagt forsøg (20 de octubre de 2026)
- Ingeniøren: Trods frustration og gråhårede ansatte (1 de diciembre de 2025)
- Tom’s Hardware: Denmark’s bid to ditch Microsoft Office for open-source alternative Collabora collapses (26 de octubre de 2026)
- Kristeligt Dagblad / Ritzau: Partikollega afviser ministers forklaring (30 de octubre de 2026)
- Collabora: Denmark continues its work on digital sovereignty (28 de octubre de 2026)
- Borns IT- und Windows-Blog: Dänemark: Test von Collabora Office geht weiter (31 de octubre de 2026)
- Cybernews: Denmark drops Microsoft 365 replacement pilot after Collabora frustrations
Ilustración generada por IA.
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