Diario TI

Anthropic usa agentes de Claude para hallar un patrón biológico inédito en bacteriófagos

Anthropic informó que agentes de Claude detectaron una arquitectura genética no caracterizada en virus que infectan bacterias. El sistema contiene una transcriptasa inversa, una proteína asociada y una matriz de ADN repetido, pero su función biológica todavía se desconoce.

Anthropic presentó los primeros resultados de su nuevo grupo de investigación en ciencias biológicas, que combina agentes de inteligencia artificial con experimentos realizados por científicos. Según el anuncio de la compañía, Claude identificó una organización genética no caracterizada previamente en bacteriófagos, los virus que infectan bacterias.

La búsqueda comenzó con una instrucción para localizar ejemplos inusuales de transcriptasas inversas, enzimas capaces de copiar información de ARN en ADN. Anthropic afirma que cerca de 950 sesiones de agentes analizaron los datos durante unas 21 horas y procesaron aproximadamente 210 millones de tokens. Los investigadores humanos definieron el objetivo inicial y efectuaron las pruebas de laboratorio, mientras los agentes realizaron la exploración computacional y priorizaron candidatos.

Una matriz de ADN junto a una transcriptasa inversa

El sistema identificado recibió el nombre de transcriptasas inversas asociadas a matrices, o ART por sus siglas en inglés. Su arquitectura reúne una transcriptasa inversa, un gen vecino que codifica una proteína de función desconocida y una extensa serie de secuencias repetidas de ADN.

La distribución de esas repeticiones recuerda a las matrices presentes en los sistemas CRISPR. Sin embargo, la semejanza es estructural y no demuestra que ART pueda cortar, copiar, insertar o editar material genético. Los investigadores todavía no conocen su función dentro de los bacteriófagos.

La enzima sobre la que se construye el hallazgo tampoco era completamente desconocida. Un estudio publicado en 2021 en Journal of Virology ya había descrito una transcriptasa inversa de tipo retrón en el fago gigante MarsHill y una región no codificante situada junto a ella. La aportación comunicada ahora consiste en reconocer las repeticiones, relacionarlas con un gen accesorio y proponer que los tres elementos forman una familia de sistemas biológicos.

Los primeros experimentos de Anthropic indican que la matriz produce varios ARN cortos diferenciados. Este resultado respalda la existencia de una organización funcional que merece ser investigada, pero todavía no establece si esos ARN interactúan con la transcriptasa inversa ni qué papel desempeñan.

Un resultado preliminar

Los detalles metodológicos aparecen en una prepublicación técnica firmada por seis investigadores de Anthropic. El documento no ha pasado aún por un proceso formal de revisión por pares, por lo que tanto la novedad del sistema como las conclusiones sobre la participación autónoma de los agentes deberán someterse a evaluación independiente.

El trabajo muestra una posible aplicación de los modelos de inteligencia artificial en la generación y selección de hipótesis dentro de grandes colecciones genómicas. No representa, en cambio, un descubrimiento de laboratorio completamente autónomo. La preparación de muestras, los experimentos y la interpretación final estuvieron a cargo de científicos.

Las siguientes etapas deberán determinar si la transcriptasa inversa es activa, si utiliza los ARN generados por la matriz y qué ventaja proporciona el sistema al bacteriófago. Hasta que existan esas respuestas, ART debe considerarse una arquitectura genética prometedora para la investigación y no una nueva herramienta de edición genética.

Fuentes

Ilustración: fotograma, video de presentación del proyecto.

📬 Newsletter gratuito

Últimos artículos