El desacuerdo proviene de empleados de todos los niveles en la compañía, incluyendo altos ejecutivos. Se critica en particular la decisión personal de Zuckerberg de permitir la versión de Facebook de un tweet enviado por Trump en el que el presidente parece animar a la policía a disparar contra los manifestantes, en el marco de los desórdenes que tienen lugar en numerosas ciudades estadounidenses luego del asesinato de George Floyd por parte de un policía. En contraste, Twitter ocultó el mensaje de Trump detrás de una advertencia donde señalaba que éste “glorifica la violencia”, por lo que su lectura requería que el usuario hiciera clic en la notificación, dándose así por enterado. 

Andrew Crow, jefe de diseño del videoteléfono del portal de Facebook, twitteó: “Es inaceptable proporcionar una plataforma que permita incitar a la violencia y difundir desinformación, sin importar quién eres o si eres de interés periodístico. No estoy de acuerdo con la posición de Mark y haré mi parte para que se produzca un cambio”.

Jason Stirman, un miembro del equipo de I+D de la compañía, publicó en Twitter, diciendo: “No sé qué hacer, pero sé que quedarse de brazos cruzados no es aceptable. Soy un empleado del Facebook que está en completo desacuerdo con la decisión de Mark de no hacer nada con los recientes mensajes de Trump, que claramente incitan a la violencia. No soy el único dentro del FB. No hay una posición indiferente ante el racismo”.

El viernes Zuckerberg dijo que no estaba de acuerdo con la interpretación de Twitter de la declaración de Trump, que incluía la frase: “Cuando empieza el saqueo, empieza el tiroteo”. Es decir, mientra que Twitter interpretó la declaración como una incitación – donde se instigaba a la policía a disparar a los manifestantes, Zuckerberg cree ver una advertencia a los manifestantes de que la policía les dispararía. Para Zuckerberg, esta distinción implica que el post de Trump se sitúa “en el lado correcto de las reglas de Facebook”, por lo que no sería removido. Zuckerberg agregó que el artículo tenía además “interés periodístico”.

“Personalmente, tengo una reacción visceral negativa a este tipo de retórica divisiva e incendiaria”, agregó Zuckerberg. “Estoy en fuerte desacuerdo con la forma en que el presidente habló sobre el tema, pero creo que la gente debería ser capaz de ver esto por sí misma, porque en última instancia, la rendición de cuentas para quienes ostentan el poder sólo puede ocurrir cuando su discurso es escrutado públicamente”.

La declaración del fundador de Facebook desencadenó numerosas respuestas dentro de su organización. “Mark se equivoca, y me esforzaré de la manera más enérgica posible por hacerle cambiar de opinión”, dijo Ryan Freitas, el director de diseño de productos para el News Feed de Facebook. Otros que hablaron fueron el director de gestión de productos, Jason Toff, y la diseñadora de productos Sara Zhang. Los empleados acusaron a la compañía de aplicar sus reglas de manera desigual para evitar enfadar a Trump. Las quejas internas fueron reportadas inicialmente por el New York Times.

A última hora de la noche del domingo 31 de mayo, Mark Zuckerberg anunció una donación de 10 millones de dólares de Facebook a grupos que trabajan a favor de la justicia racial. “Está claro que Facebook también tiene mucho trabajo que hacer para mantener a la gente segura y velar por que nuestros sistemas no amplifiquen los prejuicios”, dijo en un post en su página de Facebook. “Espero que como país podamos unirnos para comprender todo el trabajo que aún queda por delante y hacer lo que sea necesario para impartir justicia, no sólo para las familias y comunidades que están de luto ahora, sino para todos los que cargan con el peso de la desigualdad”.

Ilustración: Cattias Photos, con licencia de Creative Commons

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