Intel invertirá 20.000 millones de dólares en fabricación de chips propios

El nuevo CEO de Intel, Pat Gelsinger, ha delineado una serie de ambiciosos planes con los que busca recuperarse en un mercado en el que ha quedado rezagada frente a sus competidores.

En un evento online titulado “Intel Unleashed: Engineering the Future”, realizado el 23 de octubre, Gelsinger anunció que la empresa invertirá 20.000 millones de dólares en la construcción de dos nuevas instalaciones de fabricación de chips en Arizona, Estados Unidos, a partir de este año.

Las fábricas, cuya producción comenzará en 2024, ofrecerán un nuevo servicio de fabricación a empresas externas. Intel planea además construir más fábricas en Estados Unidos y Europa en los próximos años para apoyar la nueva unidad, llamada Intel Foundry Services.

Gelsinger admitió que Intel dependerá de fábricas externas para algunos de los componentes de sus chips, con el fin de tener más flexibilidad y así producir una mayor variedad de chips. En tal sentido, el ejecutivo explicó que los proveedores de la nube, las empresas de computación de alto rendimiento y los fabricantes de otros dispositivos electrónicos requieren chips cada vez más especializados.

Además, Gelsinger anunció avances en el crítico proceso de fabricación de siete nanómetros entre los componentes del chip, un proceso que se ha retrasado repetidamente, dejando a Intel por detrás de este sector. Afirmó que el proceso “avanza a buen ritmo, y que se prevé que el último paso del diseño de un módulo informático para sus chips Meteor Lake se produzca en el segundo trimestre de este año”.

Gelsinger también reveló planes de colaboración con IBM en la investigación y el desarrollo de chips. “Estamos pisando el acelerador”, dijo Gelsinger. “Intel es y seguirá siendo un desarrollador líder de tecnología de procesos y un importante fabricante de semiconductores”.

Las expectativas que suscita Gelsinger son altas, dada su larga trayectoria como líder tecnológico, algo que quedó reflejado en una apreciación del 23% en las acciones de Intel desde su nombramiento en enero.

Más allá de los ambiciosos planes para un negocio de fabricación independiente, Gelsinger ya había dado a conocer gran parte de las líneas generales de los anuncios de hoy. A finales de enero, dijo a los inversores que el problemático proceso de siete nanómetros de la empresa está en vías de empezar a producir chips en 2023, pero añadió que probablemente subcontratará una cantidad cada vez mayor de su fabricación a otros productores.

Este enfoque responde probablemente a las presiones de Third Point Management, importante inversor que públicamente exigió grandes cambios en diciembre, incluyendo la posible venta de algunas de las muchas adquisiciones de Intel y la división de sus operaciones de diseño y fabricación. Intel ha mantenido firmemente unidas esas funciones a pesar de que el resto de la industria pasó a un enfoque menos integrado hace décadas.

Uno de los mayores problemas de Intel en los últimos años ha sido su intento de avanzar hacia los 10 nanómetros, y desde luego a los 7 nanómetros. El pasado mes de julio, de hecho, Intel sorprendió a la industria al anunciar que su paso a los siete nanómetros también se retrasaría. El resultado es que, a pesar del dominio de Intel en los chips para centros de datos y el largo reinado de sus chips de arquitectura x86 en computadoras personales, sus chips dejaron de ser igual de competitivos. Intel ha perdido terreno frente a rivales de rápido crecimiento como Arm Ltd. y Qualcomm Corp. en dispositivos móviles, su archienemigo Advanced Micro Devices Inc. en procesadores convencionales y NVIDIA en juegos y aprendizaje automático. 

Finalmente, Gelsinger delineó un mundo post-pandémico al anunciar un nuevo evento presencial llamado Intel On, a realizarse en San Francisco en octubre.


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