Un grupo de académicos de las universidades de Monash, Swinburne y RMIT ha sustituido la capacidad de 80 láseres por un dispositivo llamado micro comb, que alcanzó el mayor volumen de datos jamás alcanzado por un chip óptico.

Bill Corcoran, profesor de sistemas eléctricos e informáticos de la Universidad de Monash, dijo a la BBC que, en última instancia, esta tecnología podría contribuir a la transformación de una amplia variedad de industrias, en momentos que la vida moderna impone una creciente presión sobre la infraestructura de ancho de banda.

Las medidas de confinamiento global impuestas durante la pandemia de coronavirus han hecho que la infraestructura de Internet se vea sometida a una presión sin precedentes. “Nos estamos haciendo una idea de cómo se verá la infraestructura de Internet dentro de dos o tres años, debido al número sin precedentes de personas que utilizan Internet para trabajar a distancia, socializar y hacer streaming”, dijo Corcoran.

El autor australiano Paul Wallis se refirió al anuncio en Digital Trends señalando que “el valor del procesamiento a hipervelocidad de cantidades ingentes de datos es obvio. Estas velocidades de transmisión se aproximan a las velocidades de cómputo en tiempo real de muchas aplicaciones”. Según Wallis, ejemplos de tales aplicaciones son:

Investigación de microestructuras: En este momento, la capacidad de ver los procesos microscópicos está alcanzando una gran velocidad. La capacidad de digitalizar y manejar estas imágenes es crítica.

Realidad virtual: El procesamiento de alta velocidad y el manejo adecuado de los datos podría eliminar los problemas y también añadir alta calidad a las imágenes.

Medios visuales: Sobre la base de 60 fotogramas por segundo para los videos, micro comb es capaz de descargar miles de películas HD en un segundo. El potencial es formidable para los gráficos de alta calidad, renderizado, etc.

Datos generales: Cualquier número de tareas de imágenes y datos pueden hacerse eficientemente con un manejo adecuado de la carga de datos. Esta velocidad permite una gestión de datos de alta precisión y la desagregación de los sistemas de trabajo.

Juegos y deportes electrónicos: Esta es la velocidad prometida de los chips. No hay una necesidad real de esta velocidad, pero esa alta capacidad de carga de datos podría manejar cualquier tarea con facilidad.

Escalabilidad: Funciona en cualquier escala de sistema de comunicación.
Wallis indica que los 44,2 Tb transmitidos por los investigadores se acerca al tiempo real, lo que en sí mismo es un logro disruptor. “¿Cuántas aplicaciones científicas, industriales y prácticas diferentes se pueden tener para cualquier sistema que necesite entregar información en tiempo real? Con esta velocidad, es posible”, señaló a Digital Trends.

El profesor David Moss, de la Universidad de Swinburne, dijo a la BBC que micro comb es “un enorme avance, una formidable promesa para satisfacer la insaciable demanda mundial de ancho de banda”.

Comparta este contenido