La incómoda situación se produjo en el marco de una feria informática realizada en Chicago, en la que el propio Gates y un asistente presentaban el nuevo producto. Todo fue captado por las cámaras de televisión y un numeroso público asistente. Windows 98 se congeló cuando el asistente intentó conectar un escáner a la computadora usada en la presentación.
Ante las risas del público, Gates declaró sonriente que esa es la razón de que aún no lo estemos vendiendo.
Irónicamente, Windows 98 aspira a facilitar el uso de las computadoras. Su predecesor, Windows 95, fue un éxito rotundo, con 150 millones de copias vendidas.













