Asimismo, se informa que en más de 50 países hay menos de un teléfono por cada 100 habitantes. UIT considera que el acceso a sistemas públicos de comunicación, tales como el teléfono, bien puede ser reconocido como uno de los derechos humanos.
El grado de acceso a servicios telefónicos es en extremo diferente entre los países industrializados y aquellos en desarrollo.













