El fallo se produce como resultado de una demanda interpuesta por Sun Microsystems, autora del lenguaje de programación Java, tendiente a suspender por la vía judicial las ventas de Windows 98 que, según quedó establecido, no es compatible con dicho lenguaje.
Ronald Whyte, juez instructor de la causa, concedió un plazo de noventa días a Microsoft para que modifique sus sistema operativo Windows 98 y el lector web Internet Explorer 4.0. Alternativamente, la compañía de Bill Gates tiene la posibilidad de retirar ambos productos del mercado.
En su demanda, Sun acusó a Microsoft de crear una alternativa propia de Java, sólo compatible con su sistema operativo Windows, violando así acuerdos y licencias previas.













