Decididamente, Saddam Hussein no es uno de los hombres más populares del mundo, por lo que no llama la atención el surgimiento de sitios web como www.saddam.com, dedicado exclusivamente a brindar un espacio de expresión a todo quién quiera atacar e insultar al presidente. Saddam.com es un grupo de discusión, donde los cibernautas pueden vertir sus opiniones sobre Hussein. En la práctica, esto implica dedicar al presidente iraquí la mayor cantidad posible de insultos, de variable calibre, además de cargar imágenes satíricas de su persona. Diario TI prefiere no referirse en detalle a las perlas literarias difundidas por saddam.com, aunque podemos adelantar que van desde fórmulas para atentar contra la vida de Saddam, hasta interpretaciones libres de profecías bíblicas.
Y mientras Saddam.com se concentra en la grosería, el sitio web Virtual Jerusalem Saddam-O-Meter, exhibe un humor más refinado e inteligente. En efecto, el sitio web incluye un medidor, el Saddam-O-Meter, que muestra la forma en que Israel supuestamente se ve afectada por las declaraciones de sus políticos y sobre los escritos de los medios sobre la crisis iraquí. Por ejemplo, el Saddam-O-Meter mostró que Israel estuvo en completa calma el pasado 6 de febrero luego de las declaraciones del Primer Ministro Benjamin Netanyahu, en el sentido de que Israel se reservaba el derecho de responder militarmente cualquier ataque iraquí contra su territorio.
Sin embargo, el medidor mostró pánico total cuando el presidente Ezer Weizman dirigiera dos días después el siguiente mensaje a la ciudadanía: respire profundamente y no se deje llevar por el pánico.
Finalmente, el sitio web Bomb Saddam ofrece, como su nombre lo indica, la posibilidad de bombardear virtualmente a Saddam Hussein. El objetivo es dar con el paradero del dictador iraquí con la ayuda de imágenes satelitales de Irak, para luego bombardearle.
¿Interesante?, dudoso. Las posibilidades de expresión que ofrecen tales sitios web resultan en expresiones muy similares a las que vemos en las imágenes televisivas de iraquíes quemando banderas estadounidenses o muñecos de Bill Clinton. Por mucho que estén revestidos de un halo humorístico y se expresen en un ámbito de alta tecnología, sitios web como Saddam.com y Bomb Saddam son simples puntos de vista vulgares y fanáticos sobre un problema bastante complejo.













