El sistema GPS, que en la actualidad controla buena parte de la navegación moderna en todo el mundo, inició su calendario histórico el día 5 de enero de 1980 y fracciona el tiempo en unidades de una semana. Al cabo de 1.024 semanas, el sistema está programado para iniciar un nuevo calendario, de nuevas 1.024 semanas.
El nuevo punto cero ocurrirá, entonces, el día 21 de agosto del próximo año, situación que hará que varios programas de informática simplemente dejarán de reconocer los protocolos del GPS.
El problema ha sido conocido durante largo tiempo, por lo que no debería representar una situación verdaderamente grave. Sin embargo, la propia bomba del milenio es un problema que está siendo anticipado desde la pasada década, sin que hasta ahora, a poco más de 400 días de su advenimiento, exista una fórmula definitiva para contenerlo.













