Organización de 17.000 médicos denuncia a Neuralink por maltrato animal

Monos mutilados y sacrificados habrían dado su consentimiento, según Neuralink, empresa de Elon Musk, ya que «nunca se les obligó a participar».

Neuralink ha admitido haber practicado la eutanasia a ocho monos que, según denuncia de organización de médicos, habrían sido torturados, mutilados y sacrificados en experimentos cerebrales invasivos y mortales.

La empresa de chips cerebrales de Elon Musk, Neuralink, ha admitido haber matado a ocho monos en medio de una polémica por someter a los animales a un «sufrimiento extremo», informa la publicación Sociedad Vegana.

La denuncia fue hecha por el Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM), organización sin ánimo de lucro integrada por 17.000 médicos, luego de analizar 600 páginas de documentos sobre las pruebas realizadas con 23 monos macacos rhesus. La organización concluyó que los «experimentos cerebrales invasivos y mortales» causaron un «sufrimiento extremo» a los primates implicados y violaron la Ley de Bienestar Animal de Estados Unidos.

El PCRM también presentó una denuncia ante el USDA contra la Universidad de California, Davis, que recibió más de 1,4 millones de dólares de Neuralink para realizar los experimentos.

Neuralink es una empresa con sede en San Francisco y está trabajando en el desarrollo de un chip que puede implantarse en el cerebro y conectarse a una computadora. Según la empresa, la interfaz cerebro-computadora permitirá a los humanos controlar dispositivos utilizando sólo su mente. Para probar los chips, Neuralink perforó agujeros en el cráneo de monos para implantar en sus cabezas los dispositivos con forma de moneda.

Según el PCRM, los investigadores destruyeron partes del cerebro de los animales con sustancias no aprobadas como parte de los experimentos -que se extendieron de 2017 a 2020- y no les proporcionaron atención veterinaria. En un comunicado de prensa, la organización destacó las diferentes formas en que los monos fueron torturados.

En la nota se señala que, por ejemplo, los investigadores «atornillaron pernos de acero» a sus cráneos. Además, los primates sufrieron convulsiones, traumas faciales e infecciones recurrentes tras los implantes. Los monos utilizados en el proyecto también manifestaron multitud de efectos secundarios, como vómitos, ansiedad, pérdida de apetito y pérdida de pelo.

PCRM señaló que a un mono le faltaban los dedos de las manos y de los pies «posiblemente por automutilación o por algún otro traumatismo no especificado» y que el mono fue posteriormente sacrificado. Otro mono sufrió una hemorragia cerebral tras la implantación de electrodos en su cerebro.

Jeremy Beckham, coordinador de defensa de la investigación del PCRM, dijo: “Estos espantosos experimentos fueron realizados por una empresa privada en una institución pública. Los documentos revelan que a los monos se les mutiló el cerebro en experimentos de mala calidad y se les dejó sufrir y morir. No es un misterio por qué Elon Musk y la universidad quieren mantener ocultas al público las fotos y vídeos de este horrible abuso”, señaló.

Neuralink y la universidad se defienden

En respuesta a las acusaciones, Neuralink reveló que, efectivamente, aplicó la eutanasia a ocho monos debido a los experimentos cerebrales, y que la mayoría se debió a fallos de funcionamiento e infecciones asociadas a sus implantes cerebrales, en una entrada de su blog.

Sin embargo, la empresa de neurotecnología refutó enérgicamente la afirmación de que se abusara de los animales o se les sometiera a un «sufrimiento extremo», señalando que «En Neuralink, estamos absolutamente comprometidos a trabajar con animales de la manera más humana y ética posible». El uso de cada animal se planificó y consideró ampliamente para equilibrar el descubrimiento científico con el uso ético de los animales».

La empresa, que está previsto que comience los ensayos en humanos a finales de este año, defendió además su uso de la investigación en animales, ya que «todos los dispositivos y tratamientos médicos novedosos deben probarse en animales antes de que puedan probarse éticamente en humanos. Neuralink no es única en este sentido».

Un portavoz de UC Davis también defendió el proyecto de Neuralink señalando a Fortune que la universidad «revisó y aprobó a fondo» los protocolos de investigación utilizados por Neuralink. «Nos esforzamos por proporcionar el mejor cuidado posible a los animales a nuestro cargo», dijo el portavoz. La investigación con animales está estrictamente regulada, y la UC Davis sigue todas las leyes y reglamentos aplicables, incluidos los del Departamento de Agricultura de Estados Unidos».

“Neuralink quiere presentar una imagen halagüeña de cómo se ha tratado a los animales, pretendiendo que nunca se les obligó a participar”, dice Deborah Dubow Press, abogada general asociada del Comité de Médicos. “Cómo obtuvieron el consentimiento para la cirugía cerebral de 23 monos es algo que no me explico”.

Ilustración: Fotografía de Elon Musk: Wikipedia, con licencia Creative Commons.
Fotografía del segundo primate: Canva



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