Opinión | Más allá de la automatización: La IA necesaria para controlar las redes del futuro

La toma de decisiones complejas a velocidades sobrehumanas requiere IA además de automatización – ambas fundamentales para controlar y operar las redes de comunicaciones del futuro.

Para algunas personas ajenas al sector de las telecomunicaciones, la Inteligencia Artificial (IA) puede parecer una palabra de moda – o un concepto al que le faltan años para marcar la diferencia. Esto perjudica la importancia de la IA tanto en las redes que vemos hoy como en las que esperamos ver en el futuro. Según el IDC, la IA esta por convertirse en una industria de USD $4.57 mil millones en 2025 – una cifra que resulta aún más impresionante si se tiene en cuenta la proyección del BID de que la IA añadirá un punto completo al PIB de cinco países latinoamericanos. Las crecientes demandas de los consumidores han hecho que las redes sean cada vez más complejas y difíciles de gestionar, lo que ha obligado a los proveedores de servicios a reevaluar su forma de abordar las operaciones y el mantenimiento de las redes. La IA es el motor que apoyará y permitirá nuevas fuentes de ingresos a la vez que aumentará la eficiencia de las operaciones – sin ella, los esfuerzos por adelantarse a las demandas de los consumidores y a la competencia se quedarán cortos.

Los proveedores de servicios deben adoptar un cambio fundamental de ideología para centrarse en resolver los problemas de forma proactiva, antes de que se produzcan. Esto no puede ocurrir sólo con funciones automatizadas. La IA les permite a los proveedores de servicios reducir los gastos operativos y abordar la complejidad resultante de la incorporación de tecnologías más nuevas como 5G y la Segmentación de Redes (Network Slicing), el Internet de las cosas (IoT) o los servicios basados en la nube. Pero esto no sucederá de la noche a la mañana; es más bien un viaje que comienza con la resolución rápida de problemas impulsada por la analítica. A medida que avanza el tiempo, el poder de la IA puede entonces ayudar a predecir y evitar estos problemas antes de que afecten a los servicios.

Muchos de los principales proveedores de servicios ya llegaron a la conclusión de que la automatización no es suficiente para impulsar una total transformación digital. La toma de decisiones complejas a velocidades sobrehumanas requiere IA además de automatización – ambas fundamentales para controlar y operar las redes de comunicaciones del futuro.

La IA permite la automatización inteligente

A los humanos nos gusta que las cosas sean más fáciles o que tomen menos tiempo – la automatización, por ejemplo, nos ayuda a tomar una tarea repetitiva y automatizar los pasos necesarios para alcanzar un objetivo deseado. Cuando automatizamos la resolución de problemas de la red, por ejemplo, automatizamos el proceso de encontrar la causa raíz de un problema o de automatizar los cambios una vez encontrada la causa. A lo largo de los años, la automatización ha ayudado a eliminar muchos procesos manuales y ha hecho que el mantenimiento de la red sea más eficiente. Sin la IA, sin embargo, el alcance al que podemos utilizar la automatización simple es muy limitado. Las redes crean vastas cantidades de datos que incluyen registros, eventos y métricas de rendimiento, sin embargo, analizar estos datos y su relación con un problema de red que esté ocurriendo o esté a punto de ocurrir, puede seguir siendo una tarea muy manual que crea la necesidad de una automatización inteligente.

Para resolver posibles problemas con mayor rapidez se requiere una automatización inteligente – habilitada por la IA – que le permita a la red realizar tareas que impliquen percepción, comprensión y toma de decisiones. El aprendizaje automático, una forma de IA, utiliza técnicas estadísticas que les permiten a los sistemas aprender por sí mismos y mejorar progresivamente el rendimiento de la red, todo ello a una escala masiva que los individuos son incapaces de hacer por sí mismos. Además de reducir la complejidad de unas redes cada vez más complejas, la IA ayuda a reducir los gastos operativos mediante operaciones predictivas y proactivas a escala, los que supone una ventaja para los proveedores de servicios con miras hacia el futuro.

La IA prepara el camino para la 5G

Las redes son cada vez más complejas, mezclando lo viejo con lo nuevo, y los proveedores de servicios añaden continuamente servicios y aplicaciones sobre los sistemas existentes, a menudo de diferentes proveedores. Es como si tuviéramos una máquina que requiriera de varios ingenieros para su funcionamiento, y ninguno de ellos tuviera un lenguaje común para comunicarse, lo que haría especialmente complicado su funcionamiento y mantenimiento proactivo. Bajo este escenario, Software IA crearía esencialmente un manual de instrucciones común que tuviera en cuenta cada lenguaje para que pueda ser leído y comprendido por todos los miembros del grupo multilingüe; el manual de instrucciones podría entonces ayudar a los ingenieros a mantener y solucionar los problemas de la máquina. Las redes no son muy diferentes. Añadir la IA a las redes ofrece la oportunidad de adelantarse a los problemas de servicio, reducir las tareas manuales y mejorar la eficiencia operativa.

Las capacidades y aplicaciones de las redes de próxima generación – el ejemplo más comentado es el de 5G – serán inmanejables sin la IA. Los casos de uso de 5G exigen múltiples atributos de servicio que se combinan y aseguran en el tiempo, tales como los diferentes perfiles de ancho de banda, los diferentes niveles de tolerancia a la latencia y el pleno número de unidades de 5G necesarias para proporcionar una cobertura adecuada, todo ello mientras se trabaja sobre las tecnologías 3G y 4G existentes, lo que hace que el mantenimiento proactivo de la red sea una prioridad para los proveedores de servicios. Con toda la complejidad que acompaña a las redes 5G, la IA empodera a los proveedores de servicios al liberar tiempo y energía valiosos que se podrían dedicar mejor al desarrollo de nuevos servicios y a la atención al cliente en lugar de al mantenimiento de la red.

Así pues, la IA no es solo una palabra de moda. Subyace tras muchos de los cambios tecnológicos que vemos en la actualidad y resultará crucial para los avances tecnológicos que haremos en el futuro. A medida que los proveedores de servicios sigan dándose cuenta del valor que tiene la IA para liberar recursos para otros usos, más la adoptarán en aspectos diferentes y significativos de su red.

Por Hector Silva, CTO Global Accounts & Strategic Sales




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