El COVID-19 ha tenido un tremendo impacto en casi todos los aspectos de la sociedad, y las áreas de informática en las empresas no son la excepción. Al principio de la pandemia, vimos el impacto inmediato del cambio al trabajo a distancia con redes globales que vieron picos de demanda del 800% e informes de grandes saltos en el tráfico de Internet a medida que los estudiantes cambiaban a un modelo de aprendizaje en línea y las fuerzas laborales se instalaban en sus casas. Si bien estas conclusiones representan las tendencias de mayor trabajo desde el hogar que se están debatiendo durante la pandemia, sin duda reflejan los desafíos que estamos escuchando de nuestros clientes a medida que dedican más gastos a las tecnologías de apoyo, como las soluciones de comunicación y colaboración, los dispositivos y servicios móviles, la capacidad y la seguridad de la red.

Por ejemplo, las empresas con empleados que trabajaban principalmente en oficinas antes de la pandemia tenían redes construidas para manejar el tráfico que entraba y salía de un lugar central. Ahora, y debido a COVID-19, esas compañías tienen empleados trabajando desde casa, accediendo a aplicaciones alojadas internamente, a menudo a través de redes privadas virtuales (VPNs), poniendo una tensión significativa en sus redes. De hecho, desde que el teletrabajo (home office) fue aprobado oficialmente en México el año pasado, sólo 2 de cada 10 empresas habían adoptado esta modalidad de trabajo a su rutina diaria antes de la pandemia, según un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Muchos de nuestros clientes nos han pedido que aumentemos su ancho de banda entre entornos particulares, y nuestros clientes en la nube han visto aumentar los volúmenes de tráfico. Hemos tenido que asegurarnos de que esos clientes tengan una capacidad flexible que pueda satisfacer sus necesidades.

Las empresas se preguntan qué les depara el futuro a sus operaciones de TI. No hay manera de saber cuánto tiempo durará la situación actual, o si nos encontraremos en una posición similar en el futuro, pero es seguro decir que las organizaciones están formulando planes para apoyar a una fuerza de trabajo más remota. Las siguientes son algunas predicciones sobre lo que veremos en los próximos meses:

La nube de hiperescala seguirá creciendo: Uno de los mayores beneficios de la nube de hiperescala es su capacidad de aumentar o disminuir rápidamente en función de la demanda. Las empresas que no se han movido a una solución de nube escalable están siendo duramente golpeadas en términos de capacidad y latencia por el cambio de trabajo desde casa. Necesitarán aprender de esta situación actual y ajustar su planificación de infraestructura para el futuro. Siempre que sea posible, muchas trasladarán las cargas de trabajo a la nube.

La demanda de soluciones nativas de la nube aumentará: Las soluciones basadas en la nube, como Microsoft O365 y Teams, ya estaban creciendo en popularidad, pero el repentino cambio a un mayor trabajo remoto está aumentando significativamente la demanda de las mismas. Las organizaciones también buscarán soluciones de Software como Servicio para sus operaciones internas, como la contabilidad y los recursos humanos. Confiar en los productos nativos de la nube significa que no tienes que preocuparte de escalar repentinamente el ancho de banda para soportar el trabajo remoto – el proveedor de la aplicación lo hace por ti.

La influencia de los departamentos de TI de las empresas aumentará: Los proyectos de transformación digital a menudo son impulsados por las unidades de negocio y el departamento de TI adopta un papel secundario. Pero el cambio hacia el apoyo al trabajo más remoto significa que la TI estará muy involucrada en los debates sobre la infraestructura y las aplicaciones para garantizar que los sistemas sean escalables y seguros.

La seguridad será más importante que nunca: Las organizaciones han gastado mucho tiempo y dinero en asegurar sus redes internas. Pero asegurar una fuerza de trabajo remota requiere soluciones y planificación diferentes. Por ejemplo, si sus empleados remotos no tienen capacidad de VPN, se vuelven vulnerables porque sólo están tan seguros como sus redes domésticas. La implementación de software de seguridad de punto final con protección y respuesta a amenazas avanzadas también es más importante que nunca para defenderse de los ataques. No sabemos cuándo podremos volver a la vida como la conocíamos antes de la pandemia. Cuando volvamos a una rutina más normal, se puede decir que habrá cambios significativos en la planificación de la TI de la empresa, con más énfasis en el trabajo a distancia y soluciones que permitan a los empleados trabajar desde casa tan bien como en la oficina.

Por José Santos, Director, Strategic Accounts, Aptum Technologies

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