Para tales efectos, la compañía ha establecido una línea telefónica especial en el país asiático, donde se reciben denuncias especialmente de peces gordos corporativos que usan software pirateado en sus computadoras.
Las recompensas ofrecidas ascienden a un máximo de USD 6.000 por las denuncias que resulten en un fallo judicial condenatorio.
La estrategia de la delación ha sido aplicada con bastante éxito en Malasia, Singapur y Tailandia, países donde se ha comprobado un uso generalizado de software copiado ilegalmente. Asia es, en su conjunto, la región del mundo que presenta los índices más elevados de uso de programas pirateados. Microsoft, en su condición del mayor productor de software del mundo, pierde anualmente multimillonarias sumas por tal delito













