El anciano inglés, de 71 años de edad, participó voluntariamente en una intervención experimental que implicó la implantación de un microprocesador en su globo ocular, escribe The Electronic Telegraph.
Los médicos e investigadores implantaron el microprocesador en uno de los ojos del paciente, a modo de sustituto de células dañadas. Posteriormente, los doctores enviaron señales eléctricas mediante el dispositivo, las que por su conducto fueron recibidas por las células del ojo. El procedimiento funcionó bien, con lo que el paciente estuvo en condiciones de ver las señales durante 45 minutos.
Comentando el resultado, el anciano comentó fue como encender la luz. Ver la luz después de tanto tiempo; fue fantástico. Era una luz azul.
Los médicos responsables de la iniciativa consideran que algunos tipos de ceguera podrán ser curados mediante el procedimiento descrito, que estará en funcionamiento óptimo dentro de los próximos cinco años. Según indican, se trata de la ceguera provocada por daños a la retina, pero donde el resto del ojo funcione bien.













