Lo anterior hace, entre otras cosas, que estén más dispuestos a comprar mediante Internet. En su gran mayoría, se trata de usuarios jóvenes, con estudios superiores, sienten optimismo respecto al potencial de las nuevas tecnologías de la información y no sienten temor a dar su número de tarjeta de crédito al pagar por productos o servicios en la red.
En contraposición a tales veteranos, los recién llegados son mucho más cautelosos y sienten preocupación por su vida privada y la seguridad. Por ello, es difícil convencerles a usar su dinero en la red.
Tales conclusiones se desprenden de un estudio realizado por el instituto Forrester Research, escribe Wired News.
La autora del informe, Shelley Morisette, recomienda a las empresas del rubro publicitario y aquellas dedicadas al comercio electrónico a valerse de los resultados del informe, de modo de no ahuyentar a una generación completa de nuevos, potenciales clientes.













