Como parte de su estrategia para superar la transición informática al año 2000, el gobierno británico implantó un sistema de cursos gratuitos para empleados de PYMES, con el fin de que estas puedan informarse sobre el tema y elaborar estrategias. Según el diario Financial Times, sólo 300 cupos, de un total de 20.000, han sido aprovechados por tales empresas.
Al respecto, el Ministro del Trabajo, George Mudie, señaló que tal hecho causa preocupación en su gobierno, toda vez que pone en evidencia un notable desinterés entre el empresariado por un tema de gran trascendencia para la sociedad.
Según el citado diario, el bajo interés del empresariado resulta bochornoso para el Primer Ministro Tony Blair, quien anteriormente ha dicho que su país será el mejor preparado de la Unión Europea para hacer frente a la transición informática al nuevo milenio













