Según la información disponible, Rusia aún no ha adoptado medidas efectivas para prevenir tales errores. Al respecto, Reuters escribe que el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, John Hamre, declaró al Comité de Defensa del Senado que, en el peor de los casos, tal situación podría resultar en que el poderío atómico ruso fuese puesto en estado de alerta avanzada cuando sus sistemas informáticos queden colgados como resultado del cambio de milenio. Por ello, indicó, sería importante elaborar medidas que pudieran convencer a Rusia de que no se tratará de un ataque estadounidense cuando los sistemas informáticos militares colapsen o informen sobre alertas.
El plan de acción estadounidense contempla un ofrecimiento directo a Rusia y otros países no especificados, en el sentido de compartir información sobre la materia. Según se indica, tal ofrecimiento probablemente se concretice durante el verano.
A pesar del desarme y la distensión de los últimos años, Estados Unidos y Rusia aún tienen, cada uno, alrededor de 2.500 ojivas nucleares en condiciones operativas.













