Según diversos cálculos, alrededor de 2.4 millones de niños británicos con edades comprendidas entre los tres y los dieciséis años usan Internet regularmente. La investigación demuestra que un 20% de ellos dice sentirse compungido por cosas que han observado en Internet.
El estudio concluye que en el 40% de los casos, el hallazgo de material pornográfico fue el factor que atemorizó a los niños. De igual modo, un 25% de los niños dijo sentirse seguro de que el material hallado les traería dificultades en caso de que sus padres se enterasen, en tanto que un 7% sólo dice haber sentido extrañeza frente a lo encontrado.
El estudio fue realizado con apoyo de la BBC y Microsoft.













