La ley, denominada Year 2000 Information and Readiness Disclosure Act, se orienta a asistir al empresariado en sus esfuerzos por intercambiar información sobre productos, métodos e ideas sobre cómo hacer frente a la transición informática al año 2000. De igual modo, la ley aspira a proteger a los consumidores frente a posibles irregularidades de parte de proveedores de productos y servicios informáticos.
El presidente Clinton confía en que la nueva ley de un nuevo impulso a la cooperación corporativa tendiente a solucionar el grave problema informático.
Refiriéndose a la nueva ley, el mandatario señaló que el problema del año 2000 constituye un enorme desafío, al que necesariamente debemos hacer frente. La nueva ley representa una importante iniciativa con miras a poder entrar con éxito al nuevo milenio.













