Según el informe, el oficinista promedio recibe diariamente un total combinado de 169 llamadas telefónicas, cartas, mensajes de correo electrónico y otros mensajes.
La investigación de Pitney Bowes se basa en análisis de la situación del flujo informativo en oficinas de Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos. En su análisis de los resultados, la compañía concluye que muchos oficinistas luchan a diario para contener y atender el incesante devenir de la información.
Según Meredith Fisher, vocera de Pitney Bowes, una tercera parte de los consultados dijo sentirse rebasada por el creciente flujo de información. En tanto, la mitad de los consultados dijo recibir a menudo dos o tres mensajes de contenido idéntico, situación que calificaron de frustrante.
Según Fisher, no hay soluciones fáciles para tal situación, aunque precisó que existen trucos sencillos para reducir la corriente informativa. Por ejemplo, un breve mensaje estándar de acuse de recibo puede frenar las repeticiones de consultas. Aunque esto último pudiera parecer evidente, sucede sólo en grado mínimo, según la ejecutiva de Pitney Bowes, quien agrega que frenar el flujo informativo no debería ser una tarea exclusiva del receptor del mensaje, sino también del remitente, quien debería evaluar si el destinatario en verdad desea o necesita las consultas o planteamientos que se le están dirigiendo.













