En tal sentido, IDG indica que dadas las características de la demanda de la FTC, Intel se vería forzada a acelerar la difusión de información técnica a sus clientes, junto con implantar programas más activos de reducción de precios.
En la demanda se acusa también a Intel de haber aprovechado ilícitamente su dominación en el mercado de los microprocesadores al negar a tres de sus clientes, Compaq, Digital e Intergraph, el acceso a información técnica. De igual modo, se le acusa de haber aplicado represalias contra tales compañías al haberse negado estas a aceptar sus condiciones para el otorgamiento de licencias.
Un analista independiente entrevistado por AP, identificado como Doug Wilson, también señaló que el litigio muy probablemente resulte en que Intel acelere sus reducciones de precios e introduzca nuevas tecnologías, con el fin de mantener su posición de liderazgo frente a la competencia. Tales medidas estarían adquiriendo carácter de urgente para Intel, toda vez que la competencia comienza a pisarle los talones. Por ejemplo, se señala que empresas como Advanced Micro Devices, Integrated Device Technology y National Semiconductor incluso están superando a Intel en algunas áreas. Los compradores mayoristas, en tanto, se han abocado a la búsqueda de alternativas para reducir costos de sistemas que no necesitan el máximo rendimiento, como por ejemplo los destinados al mercado doméstico.













