La prohibición fue dictaminada como resultado de una querella presentada por Intel contra uno de sus ex empleados, que se valía de la función all (todos) del sistema de correo electrónico de la compañía para enviar mensajes considerados inoportunos a los 29.000 empleados de Intel.
El ex empleado habría enviado al menos seis mensajes all durante el último año, ignorando las peticiones de Intel en contrario, informa The Wall Street Journal. El sujeto, por su parte, afirma en su defensa que para enviar los mensajes utilizó su propia computadora y no recursos de la compañía. A su juicio, el verdadero propósito de Intel es impedir que exprese su opinión sobre la compañía, luego de haber sido despedido en 1995. Según se indica, luego de su despido el sujeto fundó una organización denominada Former and Current Employees of Intel.
Por su parte, el juez puso punto final a la causa dictaminando que el sistema informático de Intel no constituye un foro público, entendiéndose con ello que la lista de correo electrónico es parte del sistema informático de la empresa













