El sombrío panorama anterior corresponde a un pronóstico secreto elaborado por el gobierno británico en un memorándum interno filtrado a los medios de ese país.
La oposición conservadora exigió inmediatamente al gobierno laborista de Tony Blair las explicaciones del caso. En particular preocupa el hecho de que el gobierno planea reducir las tropas en Escocia, de 58.000 a 40.000 efectivos, medida a la que incluso se opone el Ministro para Escocia, Donald Dewar. A juicio del Secretario de Estado, tal reducción afectaría la capacidad de respuesta del contingente militar, en especial frente a una emergencia como la que podría surgir como consecuencia de la bomba del milenio.













