El juez Lovell Reed dictaminó que la ley, denominada Child Online Protection Act vulneraría inconstitucionalmente los derechos de editoriales de libros y, por ejemplo, de algunas empresas dedicadas a vender preservativos vía Internet.
Según sus detractores, la ley limitaría también las posibilidades de difundir en el ciberespacio información clínica sobre temas sexuales, a la vez que consideran que sería difícil procurar el cumplimiento de la ley, dado el carácter global de Internet.
Debido al dictamen de Lovell, el proyecto de ley será enviado para nuevas audiencias en las instancias involucradas













