La decisión del juez, que evidentemente disgusta a Oracle, implica que la compañía deberá poner a disposición de Microsoft, antes del 9 de octubre, una serie de documentos considerados evidencia.
En concreto, Microsoft optó por la vía legal para obtener información sobre acuerdos suscritos por Oracle con IBM y Apple Computer. Tales acuerdos se refieren, entre otras cosas, al desarrollo y comercialización del sistema operativo UNIX, como asimismo a las medidas que las compañías involucradas implantarían con el fin de competir con Microsoft.
De igual modo, el juez determinó que algunos altos ejecutivos de Oracle deberán comparecer ante el tribunal para ser interrogados en calidad de testigos.













