La elevada capacidad del cable reducirá, entre otras cosas, el tiempo de espera en Internet para el caso de las conexiones intercontinentales. El consorcio, denominado TAT-14 (Trans-Atlantic Transmision), ha invertido mil quinientos millones de dólares para el financiamiento del cable, que unirá a Europa con Estados Unidos.
Según se indica, el cable estará operativo hacia fines del año 2000. Su longitud es de 1500 kilómetros y consiste de cuatro pares de cables de fibra óptica, cada uno de ellos con capacidad para 160 Gbps. La capacidad del sistema supera en 64 veces a su predecesor, el TAT-12, en uso desde 1996.
Los responsables del proyecto señalan que el 80% de la capacidad del cable será destinada al tráfico para Internet, lo que contribuirá a reducir el tiempo de espera en la red.













