El código fuente revela la forma en que trabaja el sistema operativo dominante en el mundo. El Departamento de Justicia considera que tal código le permitiría probar que Microsoft ha fusionado el lector web Internet Explorer con Windows 95 y Windows 98. Tal fusión de programas es el elemento central en la causa antimonopolios iniciadas por dicha secretaría de estado contra Microsoft.
Microsoft, por su parte, se niega a acatar el requerimiento judicial del Departamento de Justicia, aduciendo que este obligaría a la compañía a entregar secretos empresariales de gran valor estratégico. De igual modo, la compañía de Bill Gates asegura que el código fuente no es necesario para las investigaciones antimonopolios.
Flexibilizando un poco su posición, Microsoft exige que una eventual entrega del código fuente sólo podría realizarse si se obliga a los expertos encargados de analizarlo a no trabajar en compañías de la competencia durante los próximos 12 a 18 meses.
En su requerimiento, el Departamento de Justicia hizo referencia a un dictamen judicial de Utah, que la semana pasada obligó a Microsoft a entregar parte de su código fuente a una empresa querellante. Microsoft presentó objeciones similares, las que fueron rechazadas.













