Si bien es cierto varios países han insertado quirúrgicamente chips en animales, la tecnología no había sido hasta ahora probada en seres humanos. De igual modo, el microprocesador que lleva el catedrático Warwick es más avanzado que el usado en animales. Por ejemplo, diversos sensores captan las señales emitidas por el chip, de modo que las luces de la oficina de Warwick se encienden automáticamente cuando este se acerca (?!). Asimismo, una computadora está en condiciones de establecer en todo momento la ubicación exacta del profesor.
A futuro, tal sistema puede ser usado para almacenar información sobre la salud del usuario, por ejemplo. Sin embargo, el objetivo que Warwick aparentemente persigue con su experimento es revelar el lado oscuro de la tecnología. En caso de generalizarse, tales sistemas harían que nunca pudiéramos tener una vida privada verdadera, asegura.













