En el fallo anulado, pronunciado en diciembre pasado, se acogía también un requerimiento del departamento de Justicia, en el sentido de que Microsoft no debería integrar Internet Explorer y Windows 95 y venderlos como un producto único. Microsoft apeló ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, que el 23 de junio falló en favor de Microsoft.
Luego de estudiar el fallo, el Departamento de Justicia anunció que tomaba nota del mismo y que en esta oportunidad no iniciaría nuevas acciones legales.
La decisión, que se refiere a Windows 95, implica que será muy difícil que el Departamento de Justicia pueda ganar el actual juicio relativo a Windows 98. Al respecto, Jim Veltrop, abogado especialista en temas antimonopolios, declaró a Wired que tal teoría no debería interpretarse como que las autoridades se verán en la necesidad de abandonar todo intento por intervenir en casos de prácticas monopolistas. En tal sentido, agregó que el caso Windows 95/98 se refiere en gran medida a si ha de permitirse una integración profunda entre el lector web y el sistema operativo. Aún hay una serie de otros casos pendientes para las autoridades, por lo que difícilmente puede decirse que todo ha terminado.
Entonces, la resolución judicial del 23 de junio, que pasa a ser definitiva, constituye una señal de que el aparato judicial no acepta sin más los argumentos del Departamento de Justicia en el sentido que la incorporación del lector web y el sistema operativo perjudican al consumidor y la libre competencia













