En una de las habitaciones de los jóvenes, los agentes encontraron la computadora empleada para ingresar a la red del Pentágono. Los muchachos no fueron detenidos, pero la computadora, periféricos y software fueron confiscados. Voceros de la defensa recalcan que los hackers en ningún momento tuvieron acceso a material militar clasificado. Sin embargo, aunque se considera una infracción menor, el incidente ha puesto de relieve el tema de la seguridad de redes informáticas sensibles, en especial la del Pentágono. Según ZDNN, al menos un periódico estadounidense escribió la semana pasada que podía tratarse de una acometida informática organizada por Irak.
Según ha constatado hasta el momento el FBI, los jóvenes hackers no sólo acometieron contra el Pentágono, sino también contra la Universidad de Berkeley, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), un laboratorio nacional, diversos bancos de datos y dos redes mexicanas.
Jeff Carpenter, experto en informática adscrito a CERT (Carnegie Mellon University Computer Emergency Response Team), declaró a Nando.Net que los hackers aficionados están en grado creciente utilizando programas desarrollados por hackers más profesionales, que distribuyen sus creaciones vía Internet. Asimismo, indicó que sólo les interesa la cantidad de sistemas que puedan violar, no sus contenidos.
Según Diario TI escribió la semana pasada, este último ataque se suma a una serie de llamados ilícitos contra servidores del gobierno y defensa estadounidenses. Según un informe de la defensa de ese país, hasta el momento se han registrado 11 ataques electrónicos contra reparticiones militares, de las cuales 7 corresponden a la Fuerza Aérea y 4 a la Marina. En el informe se puntualiza que los sistemas vulnerados contenían principalmente información administrativa, recalcándose que los sistemas militares clasificados están aislados del exterior, tanto física como electrónicamente.













