La empresa combinará metadatos C2PA, marcas de agua SynthID y herramientas públicas de verificación, aunque reconoce que ninguna técnica permite identificar por sí sola todo el contenido sintético.
OpenAI anunció su apoyo al Código de Buenas Prácticas sobre Transparencia del Contenido Generado por Inteligencia Artificial de la Unión Europea, un marco voluntario destinado a facilitar el cumplimiento de las obligaciones de marcado y etiquetado establecidas por el AI Act.
En una publicación del 11 de junio de 2026, la empresa señaló que el código representa un paso importante hacia un ecosistema digital más transparente. OpenAI participó en su elaboración junto con cientos de actores de la industria, organizaciones civiles y especialistas. El código fue publicado por la Comisión Europea el 10 de junio y se encuentra bajo evaluación de adecuación por parte de la Comisión y el AI Board. Sus medidas buscan apoyar el cumplimiento de las obligaciones de transparencia que comenzarán a aplicarse el 2 de agosto de 2026.
Aunque la adhesión al código es voluntaria, los requisitos del artículo 50 del AI Act son obligaciones legales. Estos abarcan el marcado y la detección de contenido generado o manipulado mediante IA, además del etiquetado de deepfakes y determinadas publicaciones de interés público. El documento establece responsabilidades diferenciadas para proveedores y usuarios profesionales de sistemas generativos. Los proveedores deben procurar que las salidas de audio, imagen, video y texto puedan identificarse mediante formatos legibles por máquinas.
Las soluciones utilizadas deberán ser eficaces, interoperables, robustas y confiables en la medida que sea técnicamente posible. El código también considera las características de cada tipo de contenido, el costo de implementación y las limitaciones del estado actual de la tecnología. Quienes desplieguen estos sistemas deberán informar cuando un contenido constituya un deepfake. También deberán etiquetar ciertos textos generados o manipulados por IA que informen al público sobre asuntos de interés general, salvo cuando exista revisión humana y responsabilidad editorial.
OpenAI sostiene que conocer la procedencia de un contenido puede ayudar a las personas a entender su origen, determinar cómo fue creado o editado y evaluar si corresponde a lo que afirma representar. La empresa también vincula estas señales con la detección de campañas de desinformación y la protección de procesos electorales.
La estrategia de OpenAI combina varias técnicas. Desde 2024, la compañía incorpora metadatos C2PA en imágenes creadas y editadas mediante sus herramientas. Este estándar utiliza información y firmas criptográficas para registrar el origen y las modificaciones de una pieza de contenido.
Las imágenes generadas con ChatGPT, Codex y la API de OpenAI también incluyen marcas de agua SynthID. Esta tecnología, desarrollada por Google DeepMind, introduce una señal imperceptible en los píxeles para facilitar la identificación posterior del contenido. La empresa explica que ambas técnicas cumplen funciones complementarias. Los metadatos C2PA pueden transportar información más detallada, mientras que una marca de agua puede conservar una señal incluso cuando el archivo ha sido transformado o ha perdido sus metadatos. OpenAI también puso a disposición una herramienta pública de verificación. El servicio permite cargar una imagen y comprobar si contiene señales de procedencia asociadas con contenido generado mediante sus sistemas.
Sin embargo, la ausencia de una señal no permite concluir que una imagen sea auténtica o que no haya sido creada con IA. OpenAI reconoce que los metadatos pueden eliminarse durante una descarga, cambio de formato, redimensionamiento o captura de pantalla. Las marcas de agua también pueden degradarse. La compañía describe por ello su estrategia como un enfoque de varias capas, que combina estándares técnicos, marcas de agua, verificadores, políticas de uso, clasificadores, canales de denuncia y mecanismos de aplicación. La procedencia tampoco resuelve por sí sola el problema de la desinformación. Una señal puede aportar contexto sobre el origen técnico de un archivo, pero no determina si las afirmaciones contenidas en él son verdaderas.
La empresa considera que la identificación de contenido sintético requiere coordinación a lo largo de toda la cadena de valor. Las señales deben ser generadas por las herramientas de creación, conservadas por plataformas y aplicaciones, y mostradas de manera comprensible a los usuarios.
El nuevo código no sustituye al AI Act ni a las directrices que publicará la Comisión Europea. Si recibe una evaluación positiva, sus firmantes podrán utilizar sus medidas para demostrar cumplimiento y reducir la carga administrativa frente a métodos evaluados individualmente.
El respaldo se suma a la adhesión de OpenAI al Código de Buenas Prácticas para modelos de IA de propósito general en 2025. Ese marco aborda transparencia, derechos de autor, seguridad y gestión de riesgos sistémicos.
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