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IA acelera la adopción de refrigeración líquida en centros de datos

El aumento de las cargas de trabajo basadas en GPU está elevando la densidad por rack y llevando a los operadores a combinar enfriamiento por aire y líquido.

La expansión de las cargas de trabajo de inteligencia artificial está elevando las exigencias de energía y refrigeración en los centros de datos. El uso intensivo de GPU para entrenar, implementar y operar modelos avanzados genera densidades térmicas que superan las capacidades de los sistemas de enfriamiento tradicionales basados exclusivamente en aire.

Schneider Electric sostiene que este cambio está acelerando la adopción de refrigeración líquida y de arquitecturas híbridas, que combinan distintos métodos de gestión térmica según el tipo de carga y la densidad de cada instalación.

Más capacidad, más calor

El desarrollo de las llamadas Fábricas de IA, infraestructuras diseñadas para operar inteligencia artificial a gran escala, está modificando los requerimientos de los centros de cómputo. Estas plataformas utilizan servidores acelerados por GPU y demandan mayor capacidad de procesamiento, energía y disipación de calor que los entornos empresariales convencionales.

Según una publicación de la industria citada por Schneider Electric, mientras los racks operaban habitualmente entre 5 y 15 kW hace algunos años, las nuevas configuraciones para IA pueden superar los 100 kW por rack. Ese salto plantea desafíos para mantener rendimiento, disponibilidad y eficiencia sin comprometer la operación de los equipos.

“Las cargas de trabajo asociadas a inteligencia artificial están llevando la densidad de potencia por rack a niveles que superan ampliamente las capacidades de los sistemas tradicionales de enfriamiento”, señaló Paula Pinto, líder de Cooling para Suramérica en Schneider Electric.

Refrigeración líquida para cargas de alta densidad

La refrigeración líquida permite extraer el calor de manera más directa desde los componentes que concentran una mayor carga térmica, como las GPU. A diferencia de los sistemas exclusivamente basados en aire, este enfoque busca mejorar la transferencia de calor en equipos que operan con densidades superiores.

La tecnología no implica necesariamente reemplazar por completo los sistemas existentes. La tendencia apunta a entornos híbridos, donde el enfriamiento por aire y las soluciones líquidas se combinan de acuerdo con la arquitectura del centro de datos, el tipo de servidores y las características de las cargas de trabajo.

“Los centros de datos del futuro serán híbridos, combinando air cooling y liquid cooling para soportar aplicaciones de IA cada vez más exigentes”, afirmó Pinto.

Gestión térmica como factor estratégico

La discusión no se limita a la temperatura. La gestión térmica incide en el consumo energético, la resiliencia operativa, la vida útil del equipamiento y la posibilidad de ampliar capacidad sin construir instalaciones completamente nuevas.

Para los operadores, el desafío consiste en equilibrar eficiencia, capacidad de cómputo y sostenibilidad. Esto requiere considerar desde el diseño inicial de la instalación hasta la distribución de energía, la selección de equipos, los sistemas de monitoreo y la planificación de futuras ampliaciones.

Schneider Electric plantea que América Latina tienen una oportunidad para modernizar su infraestructura digital y prepararse para centros de datos de mayor densidad. La disponibilidad energética, la incorporación de tecnologías de refrigeración eficientes y la capacidad de operar infraestructura crítica serán factores relevantes para atraer inversiones asociadas a IA y servicios en la nube.

Con información de Schneider Electric.
Ilustración: Schneider Electric.

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