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Energía, talento y conectividad: las piezas críticas para expandir los centros de datos en México

Con 279 MW operativos y más de 1.730 MW anunciados, la industria enfrenta el desafío de articular una cadena de proveedores capaz de sostener proyectos de gran escala.

La expansión de los centros de datos en México depende de mucho más que servidores y edificios especializados. Energía, telecomunicaciones, sistemas de enfriamiento, ingeniería, talento técnico, financiamiento y regulación forman parte de una cadena que determina la viabilidad, el costo y la velocidad de cada proyecto.

La Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) plantea que el país atraviesa una etapa de expansión impulsada por servicios en la nube, inteligencia artificial y nearshoring. Según cifras entregadas por la entidad, México cuenta con 279 MW de capacidad en operación, 205 MW en construcción y más de 1.730 MW anunciados para los próximos cinco años.

Una infraestructura que habilita servicios cotidianos

Los centros de datos procesan y almacenan la información que permite realizar transferencias bancarias, enviar mensajes, comprar en línea, utilizar aplicaciones empresariales o consumir contenidos de streaming. Su disponibilidad es esencial para la continuidad de las organizaciones y para sectores como servicios financieros, comercio electrónico, salud digital y educación.

De acuerdo con la MEXDC, hacia 2031 México podría captar más de US$20.630 millones en inversión directa y US$61.890 millones en inversión indirecta asociada a esta industria. Estas proyecciones deben entenderse en el contexto de una infraestructura cuya construcción y operación moviliza a múltiples sectores.

Los componentes de un ecosistema crítico

El desarrollo de un centro de datos requiere diseñadores e ingenieros especializados para definir arquitectura, redundancia, resiliencia y eficiencia energética. Constructoras, desarrolladores e integradores deben ejecutar proyectos de alta complejidad, mientras que fabricantes de hardware suministran servidores, almacenamiento, sistemas de red y equipamiento de seguridad.

La energía es otro componente central. La nota de MEXDC indica que el consumo eléctrico puede representar hasta 75% de los costos operativos, por lo que la disponibilidad, confiabilidad y planificación energética inciden directamente en el desarrollo de nuevos proyectos.

También participan proveedores de refrigeración, desde sistemas convencionales hasta soluciones líquidas para cargas intensivas de IA; operadores de telecomunicaciones, fibra óptica y cables submarinos; y proveedores de respaldo eléctrico, como UPS, baterías, generadores y sistemas híbridos.

El ecosistema se completa con universidades y centros de formación, responsables de preparar talento técnico, además de autoridades y organismos reguladores que intervienen en permisos, normas ambientales, planificación territorial y políticas energéticas.

Coordinación y capacidad de ejecución

La MEXDC señala que reúne a más de 190 empresas asociadas: 14 operadores o administradores de centros de datos y 176 organizaciones del ecosistema, entre proveedores, constructoras, desarrolladores, integradores y empresas de servicios especializados.

La coordinación entre estos actores es determinante. Un retraso en suministro eléctrico, permisos, conectividad, equipamiento o construcción puede afectar proyectos de gran escala y postergar la entrada en operación de nueva capacidad.

El crecimiento de la industria, por tanto, no dependerá únicamente de anuncios de inversión. También exigirá cadenas de suministro más resilientes, disponibilidad energética, conectividad internacional, capacidades de enfriamiento adaptadas a nuevas cargas de IA y una formación sostenida de profesionales especializados.

Con información de la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC).

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