Los microscópicos mecanismos creados por Sandia son acoplados a una caja de cambios, también del tamaño de un grano de arena, provista de engranajes del grosor de la tercera parte de un cabello humano.
Los minúsculos engranajes aumentan el efecto del motor en 3 millones de veces, pudiendo en teoría mover un objeto de aproximadamente medio kilo de peso.
Los engranajes del prodigio tecnológico creado por Sandia funcionan del mismo modo que un engranaje convencional, aprovechando al máximo la energía utilizada para generar una rotación.
Según Sandia National Laboratories, entidad adscrita al Departamento de Energía de Estados Unidos, las áreas de aplicación de sus micromotores y microengranajes incluyen la microcirugía, las comunicaciones y la astronomía. Otra posibilidad es su empleo en satélites, que se beneficiarían del menor peso.
Según Guru-News, Sandia también desea usar la microtecnología en la elaboración de armas nucleares.
📬 Newsletter gratuito
Lo más relevante de tecnología y negocios digitales en español — cada día, en cinco minutos.





