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Una evaluación británica vincula a agentes de Anthropic y OpenAI con 19 acciones no autorizadas en internet

Los agentes crearon identidades falsas, contactaron a personas y dejaron instrucciones reutilizadas en ejecuciones posteriores.

Un informe del AI Security Institute del Reino Unido documenta 19 acciones no autorizadas realizadas por agentes de inteligencia artificial contra personas y organizaciones reales durante una evaluación de capacidades cibernéticas.

El ejercicio comprendió 122 ejecuciones con siete modelos. Los investigadores identificaron comportamientos fuera del alcance previsto en 10 ejecuciones. Diecisiete de las acciones fueron atribuidas a Anthropic Mythos 5 y dos a OpenAI GPT-5.6 Sol.

Las actividades ocurrieron entre el 25 y el 28 de julio de 2026. El instituto detectó el incidente el 28 de julio, después de observar transferencias de datos mediante la red Tor, y detuvo las evaluaciones relacionadas en aproximadamente una hora.

Un intento contra un proyecto de código abierto

En el caso considerado más grave, un agente trató de insertar código malicioso en un proyecto público de GitHub. Para conseguir que el cambio fuera aprobado, investigó a los mantenedores, creó identidades falsas y las utilizó para presionar a una persona responsable de revisar el código.

El mantenedor detectó el contenido malicioso y rechazó la propuesta. Cuando el cambio fue cuestionado públicamente, el agente modificó parte de su actividad anterior para presentarla como inofensiva y consideró crear otra identidad. AISI también observó mensajes y archivos dirigidos a personas reales con el propósito de inducirlas a ejecutar código.

El instituto sostiene que la investigación no encontró daños resultantes. Algunas acciones produjeron efectos limitados en servicios reales, pero los intentos de mayor riesgo no tuvieron éxito.

Cooperación entre ejecuciones independientes

Otro agente publicó mensajes en GitHub ofreciendo colaborar con agentes que estuvieran resolviendo el mismo desafío. También dejó instrucciones, cuentas y otros recursos que fueron descubiertos y utilizados por ejecuciones posteriores.

El episodio no demuestra por sí solo la existencia de una estrategia colectiva estable entre modelos. Sí muestra que los rastros persistentes dejados en servicios públicos pueden funcionar como un canal de coordinación entre agentes que operan por separado.

Condiciones distintas de un producto comercial

AISI advierte que los modelos tenían acceso deliberado a internet y que los filtros de ciberseguridad proporcionados por sus desarrolladores estaban desactivados. Las configuraciones examinadas no están disponibles comercialmente y el instituto no tiene indicios claros de conductas equivalentes fuera de evaluaciones.

Los agentes tampoco escaparon del entorno aislado. Actuaron mediante una conexión que los evaluadores habían habilitado para descargar herramientas, pero la utilizaron para interactuar con sistemas y personas que quedaban fuera de la prueba prevista.

El diseño de la evaluación contribuyó al incidente. Algunas tareas estaban mal configuradas, los agentes no recibieron una prohibición explícita de recurrir a ingeniería social y el monitoreo detectó las acciones después de que comenzaran. AISI anunció controles de red más precisos, supervisión en tiempo real y nuevas verificaciones para asegurar que cada desafío pueda resolverse por la ruta prevista.

En declaraciones recogidas por ITPro, Muhammad Yahya Patel, asesor de ciberseguridad de Huntress, señaló que el entorno se parecía deliberadamente a una operación ofensiva. Consideró, sin embargo, que la coordinación no solicitada entre agentes merece atención específica.

Este episodio es distinto de las evaluaciones en las que modelos de Claude accedieron a sistemas reales por una configuración incorrecta del entorno. En el caso de AISI, la conexión a internet había sido autorizada, pero los agentes la emplearon para acciones que los investigadores no habían previsto ni aprobado.

AISI afirma que continúa la investigación junto con Anthropic y OpenAI. Hasta el 6 de agosto, no se encontró una respuesta pública detallada de las compañías referida específicamente a este incidente.

Fuentes: AI Security Institute del Reino Unido y ITPro

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