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China busca reducir el uso de chips extranjeros en su futura red de IA

El proyecto conectaría centros de datos de distintas regiones y exigiría que al menos 80% de su tecnología proceda de proveedores chinos. Su ejecución dependerá de la capacidad local para producir chips y suministrar electricidad.

China prepara un plan para invertir alrededor de dos billones de yuanes —unos US$295.000 millones— en una red nacional de centros de datos para inteligencia artificial.

Según información atribuida originalmente por distintos medios a Bloomberg, el proyecto está siendo elaborado por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China. Su objetivo sería conectar instalaciones distribuidas por el país dentro de una infraestructura informática común hacia 2028.

La propuesta exigiría que al menos 80% de la tecnología utilizada, incluidos los aceleradores de IA, proceda de proveedores chinos. China Mobile y China Telecom operarían buena parte de las instalaciones y sus conexiones.

El plan todavía se encuentra en preparación. No se ha publicado un documento definitivo que confirme todas sus condiciones, calendario o mecanismos de financiación.

Menor espacio para proveedores extranjeros

La exigencia de componentes nacionales reduciría considerablemente la participación de Nvidia, AMD e Intel en la nueva infraestructura, pero no equivale por sí sola a una prohibición absoluta: la meta anunciada reserva hasta 20% para tecnología de otro origen.

La medida continúa una política de sustitución de componentes extranjeros que China viene aplicando en proyectos financiados por el Estado. Durante 2025, las autoridades establecieron requisitos de abastecimiento local y restricciones adicionales para el uso de aceleradores extranjeros en determinados centros de datos.

Huawei aparece como uno de los principales beneficiarios potenciales. Sus procesadores Ascend ya son utilizados por empresas y plataformas chinas para ejecutar y entrenar modelos de inteligencia artificial.

Capacidad productiva limitada

La principal dificultad será fabricar suficientes procesadores nacionales para cumplir la meta. SMIC, el mayor fabricante chino de semiconductores, produce los chips más avanzados del país mediante un proceso comparable con los siete nanómetros. Esa tecnología se encuentra por detrás de los procesos empleados en los aceleradores más recientes de Nvidia.

Las restricciones internacionales impiden además que SMIC adquiera equipos de litografía ultravioleta extrema, necesarios para fabricar chips mediante los nodos tecnológicos más avanzados.

Huawei intenta compensar la menor capacidad individual de sus procesadores conectando cientos de ellos dentro de grandes sistemas. Esta estrategia puede proporcionar una capacidad de cómputo agregada elevada, pero requiere más componentes y consume más electricidad.

La producción de memorias de alto ancho de banda, utilizadas por los aceleradores de IA, representa otro posible cuello de botella.

La energía incrementa el costo

La infraestructura eléctrica necesaria podría elevar la inversión total por encima de los cinco billones de yuanes, equivalentes a unos US$740.000 millones.

Los centros de datos requieren un suministro continuo y deben soportar variaciones considerables de consumo durante el entrenamiento de modelos. Integrar esta demanda con la red eléctrica y con los objetivos chinos de energía limpia será parte del desafío.

La iniciativa muestra la intención de China de tratar la capacidad informática para IA como infraestructura estratégica nacional. Su ejecución dependerá, sin embargo, de que los fabricantes locales puedan aumentar rápidamente la producción de procesadores, memorias y sistemas de interconexión.

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