Debido a los atrasos en el lanzamiento de los nuevos modelos de gama alta, no se esperaba que Nokia tuviese un desempeño especialmente bueno en el tercer trimestre fiscal de 2012. Según un pronóstico elaborado por 35 analistas convocados por Reuters y publicado en la noche del 17 octubre, las pérdidas serían de 0,11 por acción. Las cifras reales reflejan el doble: pérdidas netas de 0,26 por acción.
En comparación con el de ser trimestre del año pasado, la facturación neta cayó en 19%, quedando en 7,24 mil millones. El resultado operativo es de – 576 millones, contra – 71 millones en el mismo período de 2011. La liquidez de la empresa se vio reducida en 30%, de 5,07 mil millones, a 3,56 mil millones.
El resultado neto después de impuestos es de – 943 millones de euros, contra – 151 millones hace un año. Cabe señalar que el resultado de Nokia Siemens Networks, proveedor de equipos para operadores telefónicos, también está incluido en el balance general.
En la práctica, Nokia Siemens es una empresa independiente. Su balance refleja una facturación de 3,5 mil millones de durante el tercer trimestre, que implica un crecimiento de 3% en comparación al mismo período del año anterior y un aporte de 182 millones al resultado operativo. En el mismo trimestre de 2011, la empresa había tenido un déficit operativo de – 114 millones de euros. Las entregas de smartphones se redujeron en 63%, quedando en 6,3 millones de unidades.
Las ventas de teléfonos de gama baja cayeron en 19%, representando una facturación de 2,37 mil millones. El número de unidades vendidas cayó en 15%, quedando en 76,6 millones de unidades. El precio promedio de venta de tales unidades fue reducido de 32 a 31.
En un período en que los mercados establecidos definitivamente dan la espalda a los teléfonos de gama baja, y donde también los voluminosos mercados emergentes han iniciado una transición definitiva a los smartphones, las cifras sin duda son alarmantes para Nokia.
Hace un año, el 24% de la facturación de Nokia provenía de los smartphones. Este porcentaje ha sido ahora reducido al 13%.
El balance de Nokia recalca la relevancia decisiva que tendrán las ventas de los futuros smartphones Lumia 820 y Lumia 920. Estas unidades son operadas con Windows Phone 8, y serán comercializadas a partir de noviembre. Si estos modelos fracasan en el mercado, Nokia sería gradualmente marginada. Los modelos Lumia comercializados actualmente pronto pasarán, en la práctica, a la obsolescencia, debido a que no pueden ser actualizados a la versión 8 de Windows Phone. Las ventas de estos modelos cayeron de 4 millones de unidades durante el segundo trimestre, a 2,9 millones de unidades en el tercer trimestre.
La situación que ahora se perfila parece, entonces, ser de ser o no ser, para el CEO de Nokia, Stephen Elop. Comentando el negativo balance trimestral, Elop recalcó que Nokia aún se encuentra en una etapa de transición, y que a futuro se reforzará su capacidad competitiva, y la restitución de un flujo positivo de ingresos.
El balance de Nokia fue publicado hace dos horas, y está disponible en este enlace (documento PDF de 36 páginas).





