Un nuevo estudio reveló que el 63% del software instalado en México en el 2006, fue obtenido ilegalmente, 2 puntos porcentuales menos que en el 2005, lo que generó 748 millones de dólares en pérdidas para la industria.
La tasa de piratería de software se ubicó por debajo del promedio regional latinoamericano, que fue del 66%, dos puntos porcentuales menos que en el 2005. Las pérdidas para la industria en la región fueron superiores a los 3 mil millones de dólares.
La tasa de piratería de software para PC en Latinoamérica fue significativamente superior al promedio mundial de 35%, que se mantuvo en el mismo nivel en los últimos tres años. Como región, solamente se ubicó detrás de Europa Central y del Este (68%), que fue la de mayor piratería en todo el mundo.
Estas son algunas de las conclusiones del Cuarto Estudio Anual Mundial de Piratería de Software para computadoras personales, difundido hoy por Business Software Alliance (BSA), una asociación internacional que representa a la industria del software comercial. El estudio fue elaborado de manera independiente por IDC, la principal empresa de predicción e investigación de mercado a nivel mundial de la industria de la tecnología de la información (TI).
De los 102 países que abarca el estudio de este año, la tasa de piratería cayó en 62 países entre 2005 y 2006 y aumentó en 13. Latinoamérica contribuyó con siete de estos países que experimentaron crecimiento en su tasa de piratería: Chile, Colombia, República Dominicana, El Salvador, Panamá, Venezuela y el mercado identificado como Otros mercados Latinoamericanos.
Al mismo tiempo, fue uno de los mercados mundiales que registró una mayor caída en la tasa de piratería: Brasil, que la redujo a 60%, cuatro puntos porcentuales menos que en el año 2005. Sin embargo, el país sudamericano fue el que mayores pérdidas por piratería de software generó en la región para la industria del software, estimadas en 1.148 millones de dólares. Otros países latinoamericanos que superaron los 200 millones de dólares en pérdidas por piratería de software en el año 2006 fueron México (748 millones), Venezuela (307 millones) y Argentina (303 millones).
Aunque estamos progresando en algunos mercados latinoamericanos y en el mundo, todavía hay mucho trabajo por hacer para reducir los inaceptables niveles de piratería, dijo Robert Holleyman, Presidente y CEO de BSA. Estas pérdidas significativas tienen un impacto negativo en la generación de empleados en la industria tecnológica, en los ingresos de las empresas y los recursos necesarios para la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías.
A nivel mundial, el estudio reveló que las pérdidas para la industria a causa del uso de software pirateado fueron de 40 mil millones de dólares. Hubo avances en algunos mercados emergentes, principalmente China, donde la piratería ha bajado diez puntos porcentuales en los últimos tres años, y en Rusia, donde cayó siete puntos porcentuales en el mismo período.
El estudio indicó que aún las tasas de piratería bajas pueden generar pérdidas enormes en grandes mercados. Por ejemplo, aunque Estados Unidos tiene la tasa de piratería más baja de todos los países bajo estudio, con 21%, también es el que más pérdidas para la industria registra, con 7 mil 300 millones de dólares. China lo secundó en la generación de pérdidas, con 5 mil 400 millones de dólares y una tasa de piratería de 82%. Tercera en la generación de pérdidas se ubicó Francia, con 2 mil 700 millones de dólares y una tasa de piratería del 45%.
Existen varios factores que contribuyen a las diferencias en materia de piratería: desde la solidez de las leyes de protección de la propiedad intelectual hasta la disponibilidad de software pirateado y las diferencias culturales, dijo John Gantz, director de investigaciones de IDC. Reducir la piratería de software alrededor del mundo requerirá más trabajo e inversiones, pero esos esfuerzos redundarán en industrias locales de TI más fuertes que impulsarán el crecimiento económico.
Los elementos principales para combatir la piratería de software son la educación, políticas gubernamentales fuertes y el cumplimiento de las leyes, dijo Holleyman. El mayor acceso a Internet en los mercados emergentes está facilitando la piratería, lo que obliga a mantener los esfuerzos anti-piratería.
El Estudio Mundial de Piratería de Software de BSA e IDC abarca todo el software empaquetado que se ejecuta en computadoras personales, incluidas computadoras de escritorio, portátiles y ultra portátiles. El estudio no incluye otros tipos de software como el que se ejecuta en servidores, mainframes o software vendido como servicio. IDC utilizó estadísticas propias sobre envíos de software y hardware, e involucró a analistas de IDC en cincuenta países para confirmar las tendencias en piratería de software.





