El producto es denominado PS Call Me, y ganó el primer premio en un concurso de Sony sobre tecnologías innovadoras. El diseñador del aparato, Stephen Forshaw, asegura que el producto podría relevar a futuro a las tarjetas convencionales de saludo.
“Al haber recibido el teléfono-tarjeta, el destinatario puede contactar al remitente haciendo clic en un botón, de la misma forma que puede hacerse en un teléfono móvil corriente. El remitente también tendrá la posibilidad de enviar un mensaje grabado”, explica Forshaw.
Una vez que sea iniciada su eventual producción masiva, el aparato tendrá un precio de aproximadamente 10 dólares. El precio podría resultar algo elevado, considerando que se trata de un dispositivo desechable.
PS Call Me no es un producto revolucionario. Varias compañías están desarrollando teléfonos móviles desechables de espesor mínimo, para usos similares a los esbozados por Forshaw.





