El estudio, llamado Las implicaciones del comercio electrónico en los mercados financieros, señala que el comercio electrónico puede reducir costes en las transacciones, así como aumentar la velocidad de ejecución y la transparencia del sistema, pero podría tener problemas en momentos de tensión financiera, por lo que es necesario desarrollar unos principios y unos procedimientos de uso más claros.
El estudio señala que aunque el comercio electrónico reduce en general los gastos, los costes operativos podrían incrementarse considerablemente al inicio, debido a la necesidad de introducir una nueva y costosa infraestructura.
En cuanto a la estabilidad financiera, el estudio señala que si los mercados actuales la garantizan por su eficiencia, liquidez, orden y elasticidad, el comercio electrónico podría afectar estas dimensiones.
De acuerdo al estudio, la industria financiera se está reestructurando rápidamente para adecuarse a los cambios y al hecho de que el comercio electrónico tiende a concentrarse.
Aunque lo anterior podría llevar a una disminución de la liquidez, la reducción de costes y la mayor eficiencia de los sistemas facilitarían las operaciones hasta el consumidor final, lo que garantizaría esa liquidez.
Además, la reducción del número de participantes en el sistema podría tener como consecuencia una retirada del capital de riesgo del mercado, lo que podría poner en peligro la provisión de liquidez especialmente en los tiempos de tensión financiera, indica el estudio. Por lo tanto, los expertos advierten que se deben fortalecer los sistemas para hacer frente a periodos de tensión, ya que el comercio electrónico aumenta la dependencia de sus sistemas.
En los momentos de crisis, los comerciantes volverían a los sistemas tradicionales de comercio, por lo que hay que prestar más atención a los planes de emergencia en caso de problemas, tanto por parte de los comerciantes como de las autoridades, concluye el estudio.
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