Diario TI
Regionales

Siemon propone estrategias para disminuir el impacto ambiental

Comúnmente las emisiones son relacionadas con las distintas formas de transporte, la industria pesada y la generación de energía; sin embargo, trabajos recientes destinados a resolver problemas mundiales, demuestran que la tecnología informática y los productos relacionados tienen impacto sobre diversas áreas. Siemon, especialista en infraestructura de redes, aborda varias áreas relacionadas con el cableado, en las cuales es posible adoptar una orientación más ecológica.

El impulso para reducir las emisiones y otros daños al medio ambiente producidos por actividades no tan ”evidentes” como la tecnología informática, ha generado numerosos proyectos internacionales, tales como las iniciativas centradas en ”Construcciones ecológicas o Green Buildings”: proyectos cuyo propósito es disminuir el impacto ambiental de los espacios comerciales y residenciales.

Si bien la atención está puesta en principio en las fuentes de energía renovable, el ahorro en energía y electricidad y la protección ambiental de los sitios de construcciones existentes y nuevas; estudios más avanzados indican que la infraestructura y el cableado de redes afectarán a la iniciativa global.

Siemon se ha interesado en ilustrar formas para ayudar a los usuarios de sus productos en todo el mundo a poner en práctica iniciativas ecológicas; refiriéndose principalmente a los lineamientos de liderazgo en diseño ambiental y energético (LEED – Leadership in Energy and Environmental Design), establecidos por el Consejo de Construcciones Ecológicas de los Estados Unidos, los cuales proporcionan una guía para medir y documentar el éxito en todo tipo de edificio, en cada fase del ciclo de construcción y representan en gran medida las pautas adoptadas en diversas regiones del mundo en esta materia.

Con base en las pautas generales establecidas por el programa LEED, existen numerosas estrategias de cableado que pueden considerarse como opciones ecológicas y factores que podrían contribuir a la certificación global de las instalaciones, incluyendo el control de los canales de cableado y la administración inteligente de la infraestructura, para asegurar un eficiente uso de la energía en los centros de datos, tanto en lo concerniente al enfriamiento, como a los requerimientos de electricidad de los equipos de red.

Estudios actuales demuestran que la energía eléctrica, por sí sola, representa entre el 30 y el 50% del balance energético global de los centros de datos. Si bien una parte de la energía corresponde al consumo de servidores, conmutadores, enrutadores y otros equipos activos, se requiere una carga de energía adicional para enfriar dichos equipos.

Para lograr un enfriamiento eficaz, el cableado debe estar correctamente diseñado, mantenido y enrutado para permitir que el aire fluya sin obstrucciones. Las normas TIA-942 y otras normas complementarias para los centros de datos recomiendan que el cableado horizontal y de backbone se implemente de manera tal que se adapte al crecimiento, para que no sea necesario revisitar esas áreas. Con ello se pretende evitar efectos adversos de la remoción de placas, como puede ser la disminución de la presión estática bajo pisos elevados; así como evitar, a través de la correcta canalización, la obstrucción de la corriente de aire frío en corredores fríos.

Otra consecuencia de movimientos, adiciones y cambios (MACs) mal administrados es la existencia de canales de cableado abandonados, los cuales suelen crear presas de aire que obstruyen la corriente de aire, ocasionando un consumo energético más alto. Además, los recubrimientos de los cables más antiguos, que no cumplen con los requisitos actuales de reducción de sustancias peligrosas (RoHS – Reduction of Hazardous Substances), tienen una carga de combustible considerable que puede plantear riesgos de incendio y despedir toxinas. Lo anterior lleva a considerar la importancia de la remoción, desecho y reciclado correcto de los cables abandonados para evitar riesgos al medio ambiente.

Una opción interesante consiste en el uso de sistemas inteligentes de administración de la infraestructura (tales como MapIT), que permiten reducir, mediante una organización adecuada, el volumen de canales que podrían terminar abandonados. Este tipo de sistemas permite un control detallado de cualquier movimiento, adición o cambio realizado. Al proporcionar un diagrama sistemático y actualizado de las conexiones de capas físicas, los canales se pueden organizar y utilizar totalmente antes de convertirse en un problema o en una fuente de trabajos de MACs sin controlar.

La capacidad de mantener controlados los canales de cableado mediante la administración inteligente de la infraestructura, permite además disminuir los requisitos de electricidad de los equipos activos de la red. Un sistema inteligente puede contribuir a garantizar que se utilicen todos los puertos de parcheo, disminuyendo la necesidad de agregar más switches; generando un ahorro de energía que, a su vez, se traduce en un mayor ahorro en el enfriamiento.

Cuando se instala cableado para datos, lo recomendable es instalar sistemas que brinden la máxima vida útil, no sólo en beneficio del usuario final, sino también considerando la relación entre el retorno de la inversión y el costo total de propiedad; así como la disminución del impacto ambiental.

En la actualidad, los cables de Categoría 7 (o Clase F) constituyen el sistema de cableado con mejor desempeño en el mercado, con una norma de Categoría 7A (Clase FA) aprobada recientemente, la cual ofrece 1000MHz, o 1GHz por canal, que proporciona un ancho de banda que supera las últimas velocidades de red de 10Gb/s para los cableados de cobre.

Un informe técnico oficial publicado recientemente por Siemon acerca de la relación entre el retorno de la inversión y el costo total de propiedad para las plantas de cableado, señala que el cableado con menor desempeño termina costando muchísimo más durante todo el ciclo de vida útil de la planta de cableado. Al examinar las iniciativas de construcción ecológica, el menor número de materiales que deberán reemplazarse con el paso del tiempo resulta un incentivo aún más interesante para instalar un cableado de mayor desempeño.

Por ejemplo, la instalación de un sistema de Categoría 5e implicaría reemplazarlo dentro de unos pocos años, conforme se vaya implementando la norma 10GBASE-T para el escritorio (desktop). Los sistemas de Categoría 6 requerirán mantenimiento (otra visita del instalador) y ciertos reemplazos de canales más largos. Cada una de estas situaciones posibles tendría un impacto negativo en las calificaciones ”ecológicas” debido al desecho de materiales y la necesidad de más visitas de los contratistas a las instalaciones. La reducción significativa en la cantidad de cables que se deben quitar y reinstalar tiene también resultados similares en la conservación del cobre, el aluminio y otros recursos naturales.

Adicionalmente, un sistema de cableado completamente blindado de clase F/FA, como el TERA, reduce significativamente el ruido en el canal de cableado, posibilitando un ahorro energético considerable en los productos electrónicos activos ya que se elimina la complejidad del procesamiento de señales digitales utilizado para suprimir los niveles de ruido. Un estudio presentado en forma conjunta por Siemon y KeyEye Communications indicó que el uso de cables completamente blindados podría proporcionar una reducción aproximada del 20% en el balance energético global relacionado con las arquitecturas de chips 10GBASE-T.

Últimos artículos