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¿Microsoft financió informe anti-Linux?

En Estados Unidos, el tema de la seguridad, en todas sus expresiones e incluyendo la informática, cobró prioridad absoluta después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. En mayo pasado, la relación entre la seguridad informática y el código abierto fue analizada tanto por el Pentágono como por la renombrada consultora Gartner. El estudio del Pentágono concluyó que el fundamento del código abierto –es decir que este disponible para el análisis público e independiente– es un importante aporte para la seguridad de los programas de computación.

Paralelamente, Gartner publicó un informe titulado ´Microsoft Envía Señales Confusas sobre la Seguridad del Software´, en que señala que ´la disponibilidad general de la documentación y el análisis público de los interfaces entre los sistemas operativos y las aplicaciones resultarán, a largo plazo, en mecanismos de seguridad fortalecidos. El código inseguro será asegurado con mayor rapidez´. La compañía llega incluso a recomendar al sector corporativo considerar el código abierto como un factor positivo en la seguridad de programas de informática´.

Recientemente, el uso de sistemas de código abierto ha sido esgrimido como un argumento importante a favor de la seguridad informática en países como Alemania y Taiwán.

Sin embargo, en esta oportunidad un actor relativamente desconocido, el conservador instituto Alexis de Tocqueville publicó un análisis que difiere diametralmente de las opiniones de Gartner y el Pentágono: ´El código abierto representa una amenaza para la seguridad de Estados Unidos´.

El documento en cuestión motivó interrogantes inmediatas de parte de observadores, que especularon si acaso el hecho de que Microsoft contribuye económicamente al instituto pudiera quizás incidir en la objetividad, o carencia de la misma, en el citado análisis.

La interrogante fue planteada por la revista Wired a Microsoft, que respondió señalando que ´Apoyamos una serie de organizaciones formadoras de opinión, con las cuales compartimos intereses o agenda frente a la opinión pública. El instituto Tocqueville es una de tales organizaciones´.

Sin embargo, Microsoft se negó a comentar si la compañía tuvo algo que ver con el informe en cuestión. Por su parte, el instituto Tocqueville señaló que ´No es nuestra política comentar quién nos apoya financieramente. Ustedes no deberían sacar conclusiones sobre la eventual veracidad de la información que tienen. Nosotros simplemente no la comentamos´.

Tales declaraciones llaman bastante la atención, especialmente en un país que asigna gran importancia a que las instituciones expliquen la proveniencia de sus fondos.

En conclusión, ya está claro que Microsoft aporta fondos para el financiamiento del instituto Alexis de Tocqueville. La sospecha de que la compañía pudo haber tenido alguna influencia en el informe, no ha sido desmentida.

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