Recientemente se tuvo noticia de los primeros intentos serios por hackear una máquina Xbox. PlayStation2, en tanto, ya ha sido objeto de innumerables modificaciones. Ambas máquinas pronto harán su entrada al ciberespacio, para gran deleite de la comunidad de hackers.
El tema es abordado por Security Focus en un extenso informe sobre el hacking de consolas para juegos.
Los juegos en línea como Counter-Strike, Diablo, Everquest, Ultima online y otros han sido por años objeto de las actividades de los hackers. Las posibilidades son mayúsculas de que las nuevas consolas puedan ser usadas como una nueva plataforma de los hackers, que se sentirán atraídos por la gran capacidad de cálculo de las máquinas de Sony y Microsoft.
Al respecto, un analista de Nomad Mobile Research expresó preocupación por lo que ocurrirá cuando 10 millones de consolas sean conectadas a la red. ´Si alguien logra encontrar un agujero de seguridad o puerta trasera en la consola, e instala un zombi DoS (negación de servicio) en algunas de ellas, el resultado podría ser un vandalismo cibernético paralizante´, escribe la empresa.
Cuando Sega lanzó su adaptador de módem y banda ancha para su consola DreamCast en 2000, se descubrió rápidamente una serie de agujeros que podían ser explotados desde el exterior. Entre tales posibilidades figuraba el denominado ´ping de la muerte´, en que un intruso podía enviar paquetes especiales de datos que dejaran fuera de servicio a la consola y eliminaran los juegos ya almacenados en ella.
Un agujero de seguridad semejante en Xbox o PlayStation2 podría ocasionar las denominadas ´guerras extremas´, robo de juegos, música u otros archivos.
Microsoft afirma que la seguridad de su consola está “a nivel militar”, en tanto que Sony se niega a comentar la seguridad de PlayStation2.
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