El fraude digital en México registró más de seis millones de incidentes en 2024, con pérdidas que superaron los 20,000 millones de pesos y un aumento del 84% en los casos respecto al año anterior. Solo en el primer semestre de 2025, la Condusef recibió 3.3 millones de reclamaciones vinculadas a fraude, con pérdidas confirmadas de 11,000 millones de pesos, según datos del Banco de México. Ante esa escalada, Galileo Financial Technologies advierte que el punto débil no está en las aplicaciones, sino en la infraestructura de procesamiento de pagos.
El phishing concentró siete de cada diez casos de fraude en línea durante 2024, mientras que los ataques vía dispositivos móviles se intensifican a medida que los servicios financieros migran hacia smartphones. El robo de identidad y el robo de datos representan una porción relevante de los incidentes reportados, y el malware móvil presiona de forma creciente a las instituciones financieras digitales que operan en el país.
Las cifras tienen consecuencias directas para los balances: algunas fintechs de crédito en México pierden hasta el 4% de sus carteras de préstamos por fraude de identidad. La respuesta habitual ha sido reforzar la seguridad del lado del cliente —autenticación adicional, verificación en onboarding y herramientas de KYC con inteligencia artificial—, pero ese enfoque tiene un costo propio.
«Muchas instituciones siguen intentando resolver el fraude principalmente en la capa visible para el cliente, pero el desafío se está trasladando cada vez más hacia la propia infraestructura de procesamiento», afirmó Eduardo Azuara, Principal de Ventas y Estrategia para México en Galileo Financial Technologies.
La fricción excesiva tiene un precio concreto. A nivel global, los rechazos falsos de transacciones representan una pérdida estimada de 442,000 millones de dólares anuales en ingresos para comercios. En México, donde el 54% de las empresas reporta mayor presión operativa asociada al fraude, el equilibrio entre seguridad y experiencia de usuario se vuelve crítico, en particular con la expansión de plataformas de pago en tiempo real como CoDi y DiMo.
Los sistemas de detección basados en IA integrados directamente en la capa de procesamiento alcanzan hoy una precisión del 95% en la identificación de transacciones sospechosas y han reducido las pérdidas por fraude hasta en un 30% en las instituciones que los adoptaron. En ese contexto, Galileo posiciona su plataforma Issuer Processing como herramienta de prevención para bancos digitales y fintechs en América Latina, con integraciones locales y capacidades de monitoreo en tiempo real.






