La investigación fue realizada por la compañía Pew Internet, e indica que el 69% de los estadounidenses considera que el gobierno debe hacer cuanto esté en sus manos para impedir que los terroristas tengan acceso a información estratégica. Tal interés ciudadano se mantiene incluso cuando signifique que la información también queda fuera del alcance de la población general.
Con posterioridad a los ataques terroristas contra el World Trade Center y el Pentágono, grandes volúmenes de información sobre la industria química, bases militares y centrales nucleares fueron borrados de Internet.
Tales medidas de protección respondieron a iniciativas de los propietarios de los sitios y a imposiciones gubernamentales.
Desde entonces se han producido numerosos debates en que ya sea se apoya o se cuestiona que las autoridades tengan la facultad de regular el contenido de los sitios web estadounidenses. El sondeo de Pew Internet demuestra que la mayoría de los estadounidenses respaldaría tales facultades.





