Certificarse por primera vez implica un gran esfuerzo; recertificarse confirma nuevamente que todo lo que nos hemos propuesto incorporar en la cultura organizacional, como metas de calidad, se cumple con éxito, indicó Alfredo Marchant, Gerente General de ACL.
De acuerdo al ejecutivo la norma ISO 9001-2000 certificó los procesos centrales de la compañía que agregan valor a sus clientes y al negocio, esta les obliga a tener procesos normados y a que la organización los siga, incorporando de lleno el concepto de calidad con el principal objetivo de entregar satisfacción a cada uno de sus clientes.
Con esta recertificación se demuestra una vez más al mercado, que en ACL existe un proceso de producción de software definido y documentado, así como también, que la organización cuenta con profesionales calificados, quienes siguen rigurosas metodologías para imponer un mejoramiento continuo. Todo ello para garantizar la generación de soluciones de notable calidad, todavía más cuando en el contexto económico actual, uno de los principales desafíos es enfrentar la fuerte competencia de parte de los sistemas empaquetados de clase mundial que se comercializan en Chile.
ACL crece gracias a ello, puesto que nuestros clientes aprecian y confían en nuestros productos y servicios de calidad, aseguró Alfredo Marchant. De hecho, el porcentaje de crecimiento en ventas entre el 2007 y 2006 fue de un 62% y el crecimiento de la utilidad fue de un 162%.
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