De acuerdo a Evans, para crear un mercado abierto y libre, los beneficios del comercio-e deben ser extendidos a las pequeñas compañías y a las economías en el hemisferio.
Evans advirtió que todavía existen muchos retos para que se logre una amplia penetración de ventas en línea. Las barreras para América Latina incluyen la baja calidad de la infraestructura de telecomunicaciones, capacidad de transmisión restringida y altos costos de conexión.
Asimismo, mencionó que la confiabilidad en la entrega y los costos asociados con la entrega de los productos también representan problemas.
Los consumidores necesitan seguridad, métodos confiables de pago por los productos que compran y que las disputas se resuelvan lo más pronto posible, de manera confiable y razonable, en caso de que algo salga mal. Para hacer esto, los gobiernos necesitan adoptar leyes que reconozcan la legalidad de las firmas electrónicas, concluyó Evans.
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