Hace 25 años Toshiba presentó la primera portátil de consumo con diseño desplegable: T1100 y desde entonces sigue innovando dentro del mercado de portátiles. Muchos de los componentes que hoy se ven como naturales en las computadoras portátiles fueron creados por esta compañía japonesa para mejorar la experiencia de los usuarios, causando -en su momento- verdaderos booms tecnológicos.
Con su modelo T1100 la firma cambió vidas para siempre pues ya no era necesario estar en el lugar donde estaba la computadora, la gente podía llevárselas consigo. Fue el primer paso en un viaje de incesante innovación que ha revolucionado el mundo de las portátiles.
Para 1986 se lanzó la T3100, la primera portátil con unidad de disco duro interna, que supone el inicio de una nueva era y el final del disco flexible, posibilitando a las portátiles para almacenar más datos, accediendo a ellos y transmitiéndolos más rápidamente.
En 1992, la 486 fue la primera portátil de Toshiba con pantalla TFT. Aunque era el estándar en la mayoría de las computadoras de la época, fue algo totalmente novedoso en una portátil, pues podía ofrecer tiempos de respuesta mejorados, con un texto más nítido y colores más vibrantes.
Tres años más tarde, en 1995, cuando las portátiles aún pesaban más de dos kilos, se conoció la primera portátil de la compañía con unidad de CD-ROM: la Satellite Pro T2150CD, que ofrecía el rendimiento de una PC de gama alta en un equipo que cabía en un maletín.
2001 marca el nacimiento de la Tecra 8200, que contaba ya con LAN inalámbrica integrada, preparando el terreno para navegar, enviar correos electrónicos, conectarse, trabajar y jugar donde y cuando se quisiera.
Finalmente, en 2007 Toshiba presenta el nuevo estándar de delgadez y ligereza: la Portégé R500, con pantalla panorámica de 12.1 pulgadas, unidad de óptica de 7 milímetros y un peso inferior a 1 kilogramo.
Fuente: Toshiba.





